Este 12 de marzo se cumple 53 años de uno de los momentos más gloriosos del fútbol huanuqueño: la consagración del León de Huánuco en la Copa Perú de 1972. Aquel día, el equipo crema derrotó al Deportivo Junín de Huancayo, logrando el ansiado ascenso al fútbol profesional y convirtiéndose en el primer representante de la región en el Campeonato Descentralizado.
Han pasado más de cinco décadas desde aquella gesta inolvidable, pero el recuerdo de los héroes que hicieron historia sigue vivo en la memoria de los hinchas y en la identidad del fútbol huanuqueño. Muchos de los jugadores que defendieron la camiseta crema aquel año aún nos acompañaron, mientras que otros han partido, dejando un legado imborrable.
Entre los protagonistas de esa hazaña figuran Carlos Chávez, Hugo Bolarte, Miguel Cabanillas, Rodolfo Muñoz, Carlos Souquón, Luis Follegatti, Máximo Falla, Alejandro Ríos, Ronel Zanabria, Jaime Isuiza, José Delgado y Darwin Bravo, entre otros. Estos jugadores fueron los artífices de un logro que cambió para siempre la historia del fútbol en Huánuco.
Sin embargo, también es momento de recordar a aquellos que ya no están esencialmente, pero que dejaron su huella en el club: Javier Fano, Carlos Trujillo, el profesor Argandoña, el kinesiólogo Alejandro Vía y los dirigentes José Reyes, Domingo Echevarría, Ernesto Portugal y Serafín Cornejo.
Homenaje a los héroes del 72
Para conmemorar este aniversario, se llevará a cabo una romería en honor a los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes que han partido. Se visitará el Cementerio General y los Jardines de la Esperanza, donde se colocarán ofrendas florales en sus tumbas. Además, los sobrevivientes de aquella gesta se reunirán en un almuerzo de camaradería, un momento especial para compartir recuerdos y reforzar el espíritu de hermandad que caracterizó a aquel equipo.
El León de Huánuco no solo logró un título en 1972, sino que marcó un hito en la historia deportiva de la región. A más de medio siglo de aquel logro, la hazaña sigue viva en la memoria colectiva y en el orgullo de su gente.




