¿Meghan Sussex? El apellido de Meghan Markle sigue generando controversia.

La identidad, un concepto que ha fascinado a filósofos y literatos durante siglos, vuelve a estar en el centro del debate público. La clásica interrogante de Shakespeare sobre la esencia inherente a un nombre, independientemente de su designación, resuena hoy con particular fuerza en el contexto de figuras públicas y sus decisiones sobre cómo presentarse ante el mundo.

Según la investigación publicada por The New York Times, Meghan, la Duquesa de Sussex, ha generado una nueva ola de discusiones en torno a la importancia del apellido y su significado personal y familiar.

En un episodio reciente de su serie documental en Netflix, “With Love, Meghan”, la Duquesa corrigió a la actriz Mindy Kaling por referirse a ella como “Meghan Markle”. Meghan enfatizó su preferencia por “Sussex”, vinculándolo directamente a su sentido de pertenencia familiar y legado. Este gesto, aparentemente simple, ha desatado un torbellino de reacciones en las redes sociales, evidenciando la complejidad que rodea la percepción pública de la identidad de la Duquesa.

La insistencia de Meghan en utilizar “Sussex” parece provenir de un deseo de consolidar su identidad familiar junto a sus hijos. Para ella, compartir un apellido común simboliza unidad y continuidad, un lazo que trasciende las formalidades protocolares. Este punto de vista resonó en algunos, quienes aplaudieron su enfoque en la familia, mientras que otros lo interpretaron como una pretensión injustificada.

Cabe recordar que tras su matrimonio con el Príncipe Harry en 2018, Isabel II le otorgó los títulos de Duquesa de Sussex, Condesa de Dumbarton y Baronesa Kilkeel. Tradicionalmente, la realeza no utiliza apellidos en el sentido convencional, pero tras su salida como miembros activos de la realeza británica, Harry y Meghan han buscado establecer una identidad independiente y moderna.

La controversia suscitada por este hecho pone de manifiesto las distintas interpretaciones sobre el significado de los títulos nobiliarios y su relación con la identidad personal. Para algunos, el uso del apellido “Sussex” podría considerarse una confusión entre el título nobiliario y un apellido familiar tradicional. Sin embargo, para Meghan, parece representar un intento de construir un sentido de pertenencia y estabilidad para su familia, más allá de las expectativas y convenciones impuestas por su anterior rol dentro de la monarquía británica.