La búsqueda de una resolución pacífica al conflicto en Ucrania ha llevado al Presidente Volodymyr Zelensky a Arabia Saudita, donde se reunió con el Príncipe Heredero Mohammed bin Salman en un esfuerzo por fortalecer las relaciones con Estados Unidos y explorar posibles acuerdos que conduzcan al fin de la guerra con Rusia. Esta diplomacia activa subraya la urgencia de encontrar una solución a un conflicto que ha tenido repercusiones globales significativas.
Según la investigación publicada por The New York Times, el encuentro tuvo lugar este lunes en Jeddah, una ciudad costera saudí, en anticipación a las conversaciones planeadas para el martes entre funcionarios ucranianos y estadounidenses en el mismo país, rico en recursos petroleros.
El presidente Zelensky, a través de su cuenta en la red social X, calificó las conversaciones con el Príncipe Mohammed como “buenas”, expresando su gratitud por la “sabia perspectiva sobre asuntos globales y el apoyo a Ucrania” del líder saudí. Destacó la importancia de escuchar “palabras de confianza en el futuro de Ucrania”, lo que sugiere un intento de reforzar la moral y la esperanza en medio de las adversidades.
La reunión se centró en los pasos y condiciones necesarios para poner fin a la guerra y asegurar una paz duradera y confiable. Zelensky hizo hincapié en la importancia de la liberación de prisioneros y el retorno de los niños ucranianos, considerándolos como un “paso clave para construir confianza en los esfuerzos diplomáticos”. Esta demanda humanitaria se presenta como un elemento crucial para establecer un terreno común en las negociaciones.
Un aspecto significativo de la discusión se dedicó a los formatos de garantías de seguridad, aunque no se ofrecieron detalles específicos al respecto. Este tema es fundamental para Ucrania, ya que busca asegurar su integridad territorial y soberanía en el futuro, frente a posibles agresiones.
El Príncipe Mohammed bin Salman, a pesar de haber enfrentado críticas internacionales por acusaciones de abusos contra los derechos humanos, ha buscado posicionar a Arabia Saudita como un mediador clave en los esfuerzos para resolver el conflicto en Ucrania. El año pasado, el país jugó un papel importante en un complejo intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Rusia, demostrando su capacidad para facilitar la diplomacia entre potencias en conflicto.
La participación de Arabia Saudita como mediador también resalta su creciente influencia en el escenario mundial y su ambición de desempeñar un papel más importante en la resolución de conflictos internacionales. Este rol podría consolidarse aún más si, como sugirió el expresidente Trump, el país fuera sede de una posible reunión entre los presidentes Putin y Zelensky, aunque esto sigue siendo especulativo.



