La **burocracia** federal estadounidense se encuentra en un estado de confusión e incertidumbre tras una inusual directiva que ha generado controversia. El magnate Elon Musk, aparentemente influenciado por tácticas empleadas tras la adquisición de Twitter en 2022, ha instado a los empleados gubernamentales a detallar sus actividades semanales, amenazando con el despido a quienes no cumplan con esta solicitud.
Según la investigación publicada por The New York Times, esta exigencia de Musk llega en un momento particularmente sensible, marcado por recientes despidos y una atmósfera general de inquietud en el sector público.
La Oficina de Administración de Personal (OPM) envió un correo electrónico a los empleados federales con el asunto “¿Qué hiciste la semana pasada?”. Este mensaje, que impactó simultáneamente las bandejas de entrada de múltiples agencias, solicitaba a los empleados resumir sus logros semanales en aproximadamente cinco puntos, instándoles a incluir a sus gerentes en la copia y a evitar la inclusión de información clasificada. La fecha límite para responder era la medianoche del lunes.
La inusual petición provocó reacciones inmediatas. Agencias como el FBI y el Departamento de Estado aconsejaron a sus empleados suspender temporalmente la respuesta al correo electrónico, evidenciando la incertidumbre y el desconcierto que reinaba en el ámbito gubernamental. La motivación detrás de esta directiva, así como su legitimidad legal, se han convertido en objeto de intenso debate.
La presión ejercida por Musk sobre la fuerza laboral federal parece contar con el respaldo del Presidente Trump, quien ha elogiado públicamente al multimillonario por sus esfuerzos para “transformar” la burocracia. De hecho, Trump instó a Musk a ser aún “más agresivo” en sus medidas, sugiriendo una mayor intervención en la gestión de los recursos humanos del gobierno.
Si bien Musk amenazó a través de su cuenta en X con la pérdida del empleo para aquellos que no respondieran al correo electrónico, esta amenaza no se materializó en el mensaje oficial enviado por la OPM. Este detalle ha contribuido aún más a la confusión y la controversia que rodean esta situación.
Este episodio se desarrolla en un contexto de crecientes debates sobre la eficiencia y la rendición de cuentas en el sector público, así como sobre la influencia del sector privado en la administración gubernamental. La respuesta de los sindicatos y las organizaciones de empleados federales será crucial en los próximos días, mientras se evalúan las implicaciones legales y prácticas de esta polémica directiva.




