La ciudad de Trujillo vive horas de angustia tras el derrumbe del techo del patio de comidas del Real Plaza. El incidente, ocurrido el viernes, ha dejado hasta el momento un saldo trágico de ocho fallecidos, entre ellos cuatro menores, y decenas de heridos. Las labores de rescate continúan sin cesar, mientras la comunidad exige respuestas sobre las causas de este lamentable suceso que ha enlutado a la región La Libertad. Este hecho se suma a una serie de incidentes similares ocurridos en centros comerciales a nivel nacional en los últimos años, generando preocupación sobre la seguridad en estos espacios públicos.
Según la investigación publicada por El Comercio, más de 24 horas después del colapso, la prioridad sigue siendo la búsqueda de personas que podrían estar atrapadas bajo los escombros.
Un contingente de más de 200 policías y 200 bomberos trabajan arduamente en turnos rotativos para remover los restos de la estructura y localizar a posibles sobrevivientes. Gelqui Gómez, inspector departamental de la Libertad del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, declaró al medio que aún no se ha podido acceder a un área crítica de 200 metros cuadrados, donde se presume que podría haber más personas atrapadas. La complejidad de la situación radica en la magnitud del colapso, que involucra la superestructura metálica que sostenía luminarias, equipos de sonido y recubrimientos de drywall, yeso y placas de cemento.
Entre las víctimas identificadas se encuentran el policía Jhon Percy Chávez Valeriano, su esposa Daniela de la Cruz Ramos y su hija de tan solo dos años. También se confirmó el fallecimiento de Harumi Carbajal, de 24 años, quien había sido intensamente buscada por sus familiares desde la noche del viernes. Adicionalmente, 11 niños permanecen en estado crítico en diversos hospitales de la ciudad, mientras que 30 heridos han sido dados de alta tras recibir atención médica.
La cifra exacta de personas que se encontraban en el patio de comidas al momento del colapso aún se desconoce. Sin embargo, los primeros mapeos realizados por los equipos de rescate sugieren que podría haber entre cinco y seis personas atrapadas en las áreas de difícil acceso. Una vez concluidas las labores de búsqueda y rescate, será necesario utilizar maquinaria pesada para remover los escombros y recuperar los cuerpos de las víctimas.
El centro comercial Real Plaza de Trujillo, perteneciente al grupo Intercorp, fue inaugurado en 2007, y su patio de comidas fue ampliado en 2017. Resulta alarmante que, hace poco más de un año, el establecimiento fue objeto de un cierre temporal por parte de la municipalidad debido a riesgos en su seguridad. Específicamente, el 28 de diciembre de 2023, la gestión del entonces alcalde Arturo Fernández ordenó el cierre por un mes, argumentando que las conexiones eléctricas representaban un peligro inminente. No obstante, el 5 de enero de 2024, el centro comercial subsanó las observaciones y reabrió sus puertas al día siguiente.
Garlet Rodríguez, directora de operaciones del Real Plaza, aseguró a la prensa que la última inspección técnica se realizó hace apenas cinco meses, y que en septiembre del año pasado se superó una inspección sin observaciones estructurales. A pesar de estas declaraciones, el alcalde de Trujillo, Mario Reyna, sugirió que las lluvias podrían haber sido un factor determinante en el colapso. Por su parte, Luis Morán, ingeniero civil del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), señaló que el diseño de este tipo de estructuras debe considerar la eventualidad de las lluvias, y que es fundamental verificar el mantenimiento y limpieza de los sistemas de drenaje.




