Apple presenta un iPhone 16e más asequible impulsado por inteligencia artificial.

La inteligencia artificial está permeando cada vez más el sector de la tecnología móvil, y Apple no es la excepción. La compañía de Cupertino busca democratizar el acceso a estas herramientas integrándolas en su línea de productos más accesible. Este movimiento estratégico se produce en un contexto de “competencia creciente” y de búsqueda de nuevos mercados para impulsar el crecimiento. La adopción de IA en smartphones se espera que transforme la experiencia del usuario, ofreciendo funcionalidades más intuitivas y personalizadas.

“Apple Intelligence” (integrada en el nuevo iPhone 16e)

Según el reportaje de The New York Times, menos de un año después de introducir sus capacidades de inteligencia artificial, Apple está llevando la función a su iPhone más asequible.

El nuevo iPhone, denominado 16e, llega al mercado con un precio de 599 dólares e incorpora Apple Intelligence, un sistema de IA que ofrece “resúmenes de notificaciones” y sugerencias de escritura en inglés. La compañía planea expandir estas capacidades a otros idiomas, incluyendo chino, portugués e inglés localizado para India, en los próximos meses. Este despliegue multilingüe es un paso importante para consolidar su presencia en mercados clave.

El diseño del iPhone 16e presenta cambios notables respecto a modelos anteriores. La eliminación del botón de inicio y del Touch ID representa una apuesta por el sistema de reconocimiento facial, Face ID, ya presente en otros iPhones desde 2017. Este cambio de diseño busca ofrecer una experiencia de usuario más moderna y fluida. La estrategia de Apple de unificar la experiencia del usuario en todos sus dispositivos es clara. La compañía busca crear un ecosistema consistente donde la transición entre dispositivos sea natural e intuitiva.

Este nuevo modelo reemplaza al iPhone SE y representa la primera actualización a la línea de teléfonos inteligentes de menor precio desde 2022. Estos modelos asequibles han sido cruciales para atraer a consumidores sensibles al precio, quienes a menudo optan por modelos más caros en futuras compras. Es una jugada estratégica para introducir a nuevos usuarios al ecosistema Apple, con la esperanza de que, eventualmente, se conviertan en clientes leales de sus productos de gama alta. Según datos de Statista, el segmento de smartphones de gama media es el de mayor crecimiento a nivel global.

La introducción del iPhone 16e se produce en un momento crítico para Apple, cuyo negocio de iPhone ha experimentado una ligera recesión, con una disminución del 2% en las ventas desde su punto máximo en 2022. Tim Cook, CEO de Apple, atribuye parte de estas dificultades a la limitada disponibilidad de Apple Intelligence, que inicialmente solo estaba disponible en los modelos más recientes y en mercados de habla inglesa. El Sr. Cook afirmó que las nuevas funciones de IA impulsaron las ventas de iPhone en los mercados donde estaba disponible. No obstante, analistas de mercado señalan que, si bien la IA es un factor importante, no es el único que influye en las decisiones de compra de los consumidores.

El precio del iPhone 16e es un 40% más elevado que el del anterior iPhone SE, lo que supone un aumento de 170 dólares. Este incremento podría aumentar significativamente los ingresos totales de Apple, especialmente si se considera que las ventas unitarias de iPhone se han mantenido relativamente estables en torno a los 230 millones de unidades al año. Algunos expertos sugieren que esta estrategia de precios podría estar relacionada con la inflación y el aumento de los costos de producción, aunque otros creen que responde a una estrategia más amplia de Apple para aumentar sus márgenes de beneficio. El mercado global de smartphones está experimentando una contracción general, lo que obliga a las empresas a buscar nuevas formas de aumentar sus ingresos.

Apple está introduciendo su primer chip módem diseñado a medida, el C1, en el iPhone 16e. Este chip proporciona conectividad 5G y reemplaza los chips módem de Qualcomm. Apple ha estado desarrollando este chip desde 2019, tras resolver una demanda contra Qualcomm y adquirir el negocio de módems de Intel. Este movimiento estratégico le permitirá a Apple tener un mayor control sobre la producción y el rendimiento de sus dispositivos. Además, podría generar ahorros significativos a largo plazo al reducir su dependencia de proveedores externos.