La presión en el circuito profesional de tenis, combinada con la vulnerabilidad personal, ha vuelto a afectar a la joven estrella Emma Raducanu. La jugadora, de tan solo 22 años, experimentó un momento de angustia durante su partido de segunda ronda en el torneo de Dubái, viéndose visiblemente afectada por la presencia de un acosador en las gradas, situación que la llevó a interrumpir el juego y buscar consuelo. El incidente subraya los desafíos de seguridad que enfrentan las figuras públicas, especialmente las atletas jóvenes expuestas a la fama repentina y al escrutinio constante.
Según el reportaje de El País, este miércoles se confirmó que la angustia de Raducanu durante el partido contra Karolina Muchova se debió a la presencia de un individuo que la había estado intimidando desde el día anterior. La WTA, el organismo rector del tenis femenino, emitió un comunicado detallando la situación, lo que pone de manifiesto el compromiso de la asociación con la seguridad de sus jugadoras. Este tipo de incidentes reabre el debate sobre la necesidad de protocolos de seguridad más estrictos en los eventos deportivos de alto nivel, garantizando la integridad física y emocional de los participantes.
Raducanu, campeona del US Open en 2021 a los 18 años, evidenció su malestar al dirigirse a la juez de silla y romper a llorar tras ceder los dos primeros juegos. Este episodio no solo interrumpió el ritmo del partido, sino que también generó preocupación entre los presentes, incluyendo a su oponente, Muchova, quien mostró empatía y se acercó para ofrecerle apoyo. La intervención de la seguridad del torneo fue crucial para la expulsión del acosador, permitiendo la reanudación del encuentro, que finalmente se resolvió con un resultado ajustado de 7-6(6) y 6-4 a favor de la jugadora checa. El día anterior al encuentro, el individuo había acosado a la jugadora tras su victoria contra Maria Sakkari, incrementando la tensión y el temor de la tenista.
La WTA detalló que el incidente inicial tuvo lugar el lunes 17 de febrero, cuando Raducanu fue abordada en un área pública por un hombre con una actitud acosadora. Tras ser identificado en las primeras filas durante el partido del martes, fue inmediatamente expulsado del recinto y se le ha prohibido el acceso a todos los torneos del circuito WTA mientras se evalúa la amenaza que representa. Este no es el primer episodio de acoso que enfrenta la tenista. En 2022, ya fue víctima de un hombre de 35 años que visitó su casa en repetidas ocasiones, lo que llevó a una orden de alejamiento de cinco años. El acoso anterior incluyó el robo y manipulación de objetos personales, lo que intensificó su sensación de inseguridad y vulnerabilidad.
El ascenso meteórico de Raducanu, coronado con su victoria en el US Open, la catapultó a la fama mundial, pero también la expuso a una presión implacable. Las expectativas y las lesiones, incluyendo cirugías en ambas muñecas y un tobillo, han mermado su rendimiento en el circuito, haciéndola descender en el ranking, aunque ha demostrado resiliencia y una paulatina recuperación. Actualmente ocupa el puesto 61 del mundo. A pesar de los desafíos deportivos, Raducanu sigue siendo una figura influyente y atractiva para las marcas, ocupando el sexto lugar en la lista de deportistas con mayores ingresos en 2024, con 12,9 millones de dólares, según Forbes.




