Mira Murati, ex Directora de Tecnología de OpenAI, funda su propia empresa.

El panorama de la inteligencia artificial continúa evolucionando rápidamente, marcado por la creación constante de nuevas empresas y la migración de talento entre las grandes corporaciones y los proyectos independientes. Esta dinámica refleja la alta demanda y el potencial disruptivo de la IA en múltiples industrias. El sector se caracteriza por la búsqueda de innovación y la aplicación de nuevas metodologías en el desarrollo de sistemas inteligentes.

Mira Murati, quien hasta hace poco era directora de tecnología en OpenAI, ha decidido emprender un nuevo camino.

Según el reportaje de The New York Times, Mira Murati, la ex directora de tecnología de OpenAI que inesperadamente dejó la empresa en septiembre, ha contribuido a la fundación de Thinking Machines Lab, una nueva empresa de inteligencia artificial, sumándose a la ola de jóvenes empresas que se han formado en la carrera por liderar la IA.

Thinking Machines Lab, la nueva iniciativa de Murati, tiene una visión clara: “hacer que los sistemas de IA sean más ampliamente comprendidos, personalizables y generalmente capaces”, tal y como se menciona en una publicación del blog de la compañía. Un aspecto distintivo de esta empresa es su compromiso con el “código abierto”, una práctica que implica compartir libremente sus tecnologías con investigadores y empresas externas. Esta filosofía podría fomentar la colaboración y acelerar el progreso en el campo de la IA.

La salida de Murati de OpenAI se produjo después de un período turbulento dentro de la empresa. Su marcha se unió a la de otros “altos ejecutivos e investigadores”, quienes abandonaron la compañía tras la “sorpresiva destitución” y posterior reincorporación de Sam Altman como director ejecutivo. Existieron desacuerdos internos sobre la dirección estratégica y la filosofía que debía guiar el desarrollo de la IA, un factor que parece haber influido en las decisiones de varios miembros clave del equipo.

El contexto de la destitución de Altman, y posteriormente su vuelta a OpenAI, es crucial. En noviembre de 2023, cuatro miembros del consejo directivo argumentaron que no podían confiar en Altman la responsabilidad de llevar adelante el plan de la compañía de crear “una máquina que pueda hacer todo lo que el cerebro humano puede hacer”. Este incidente subraya la complejidad de la gestión y la gobernanza en el sector de la IA, donde las implicaciones éticas y sociales son tan importantes como los avances tecnológicos.

Curiosamente, The Times informó el año pasado que Murati había expresado sus preocupaciones sobre la gestión de Altman a través de un memorándum privado que compartió con la junta directiva antes de su destitución. “Un abogado de la Sra. Murati negó las afirmaciones en ese momento”. Tras su salida de OpenAI, Murati declaró que buscaba “crear el tiempo y el espacio para hacer mi propia exploración”, dejando entrever su deseo de perseguir una visión personal en el campo de la inteligencia artificial.

El lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, un chatbot con la capacidad de responder preguntas, redactar textos, generar código y simular conversaciones humanas, catapultó a OpenAI al centro de la atención mundial y convirtió a Altman en una figura prominente en el ámbito de la IA. Este evento marcó un antes y un después en la percepción pública de la IA y su potencial transformador. De hecho, OpenAI capturó la imaginación del mundo a finales de 2022 con “el lanzamiento de ChatGPT”.

No es un caso aislado. Otros ex ejecutivos de OpenAI, como Ilya Sutskever, cofundador y ex científico jefe, también han creado sus propias empresas de IA. Estas nuevas empresas se suman a la competencia con gigantes como Google, Meta y Microsoft en la carrera global por desarrollar tecnologías de IA cada vez más avanzadas. Esta competencia dinámica es un motor clave de innovación en el sector y promete seguir impulsando el progreso en el futuro cercano. Mientras, The New York Times ha demandado a OpenAI y a su socio, Microsoft, alegando infracción de derechos de autor de contenido de noticias relacionado con sistemas de IA.