El Parque de las Aguas de Piura, inaugurado recientemente, se ha convertido en el centro de la polémica tras revelarse que su costo final ascendió a S/ 15,2 millones, un incremento del 428 % respecto al presupuesto inicial. Además, se ha confirmado que su funcionamiento demanda 25,47 m³ de agua potable por día, un volumen equivalente al consumo diario de 35 hogares en una ciudad que enfrenta problemas de abastecimiento hídrico.
Así lo detalla un informe de Norte Sostenible, basado en datos proporcionados por la Empresa Prestadora de Servicios y Saneamiento (EPS) Grau, donde se especifica la cantidad de agua destinada a cada área del parque, incluyendo su sistema de fuentes, áreas verdes y servicios complementarios. Según Luis Paucar para Infobae
Un proyecto costoso en tiempos de crisis
La obra, impulsada por el alcalde Gabriel Madrid, ha sido objeto de duras críticas por parte de vecinos y especialistas, quienes cuestionan la pertinencia de destinar una gran cantidad de recursos a un proyecto ornamental mientras miles de familias en Piura luchan por acceder al agua potable.
El exgerente de EPS Grau, Marco Vargas, explicó que el consumo del parque equivale al gasto de 35 viviendas promedio. “Como es un sistema de recirculación, inicialmente tienen que llenarse todas las cisternas del parque. Si una casa consume entre 500 y 700 litros diarios, estamos hablando de aproximadamente unas 30 casas, (35 para ser exactos)”, declaró.
Vargas también enfatizó que, aunque el sistema de piletas recircula el agua, requiere constantes renovaciones para mantener su funcionamiento. “Es necesario que el agua se renueve cada cierto tiempo, por eso hay un alto consumo. Ellos nos pidieron una conexión de 1 ½ pulgadas, pero solo le dimos de 1 pulgada por el déficit hídrico en Piura”, explicó.
El costo de la nueva conexión de agua para el parque superó los S/ 8.000, lo que incrementó aún más el gasto en la infraestructura.
Deforestación y falta de planificación ambiental
Otro punto de controversia es la tala de 15 árboles en el antiguo Parque Néstor Martos para la construcción del nuevo complejo. Entre los árboles retirados se encontraban cuatro algarrobos y seis neems, especies que proporcionaban sombra y contribuían a la regulación térmica en una ciudad donde las temperaturas pueden superar los 38 °C.
Si bien la municipalidad se comprometió a sembrar 10 árboles por cada uno retirado, esta reposición no figura en el expediente técnico y dependerá de una partida presupuestal adicional.
La especialista en gestión ambiental Juana Huaco, de la Universidad de Piura, criticó la priorización de este proyecto sobre otros problemas urgentes de la ciudad. “En este proyecto vemos los intereses personales sobre el colectivo. No entiendo por qué EPS Grau le da agua a un proyecto ornamental cuando la gente no tiene acceso al recurso”, señaló.
Además, los vecinos han manifestado su molestia por la reducción de las áreas de sombra en el parque. La zona de juegos, que ahora cuenta con pasto sintético, carece de cobertura contra el sol, lo que podría dificultar su uso durante el día.
Ingreso gratuito… por ahora
Si bien la municipalidad ha anunciado que el acceso al Parque de las Aguas será gratuito en su primera etapa, también informó que, próximamente, se cobrará una tarifa de S/ 2 por persona para financiar su mantenimiento.
Esta decisión ha generado malestar entre la población, ya que el antiguo parque ofrecía entrada libre. “Ahora nos hacen pagar por un parque que nos costó millones y que, además, usa nuestra agua”, comentó un vecino del sector.
Inauguración con exclusividad y protestas
La ceremonia de inauguración del parque fue un evento privado al que solo asistieron 150 personas con invitación, dejando afuera a cientos de familias que acudieron para presenciar el espectáculo.
El descontento fue tal que algunos vecinos han anunciado medidas de protesta, incluyendo acudir con baldes para recolectar agua de las piletas del parque, como una forma simbólica de evidenciar la crisis de abastecimiento que afecta a muchas zonas de Piura.
La directora de Vigilia Ciudadana, Mela Salazar, calificó el proyecto como “el parque de la vergüenza”, señalando que refleja la falta de sensibilidad de las autoridades locales ante las necesidades básicas de la población. “Mientras las cisternas abastecen el parque para su operación, los vecinos cercanos no tienen agua en sus hogares. Para el alcalde de Piura lo importante es su show mágico de aguas de colores”, expresó.
¿Un lujo innecesario?
Las críticas al Parque de las Aguas han puesto en debate las prioridades en el gasto público y la necesidad de establecer criterios más estrictos para la ejecución de proyectos en ciudades con déficit de servicios básicos.
Si bien la municipalidad defiende la obra argumentando que fomentará el turismo y el entretenimiento, la realidad es que, para muchos piuranos, este proyecto representa un símbolo de derroche y mala planificación en medio de una crisis hídrica.
El caso también ha puesto en evidencia la necesidad de una mayor fiscalización en la ejecución de obras públicas, sobre todo cuando estas presentan sobrecostos millonarios y generan impactos ambientales negativos que no han sido adecuadamente compensados.
Por ahora, el Parque de las Aguas seguirá operando y consumiendo el agua equivalente a 35 viviendas por día, mientras los habitantes de Piura siguen esperando soluciones reales a sus problemas de abastecimiento.




