Un caso de violencia familiar conmocionó al centro poblado de Picuruyacu, en el distrito de Crespo y Castillo, cuando Rufino Damacio Fierro (50) fue sorprendido por su hijo mayor en el momento en que intentaba ahorcar a su esposa.
El hecho ocurrió la noche del 3 de febrero, pasadas las 10:00 p.m., cuando Fierro se encontraba descansando en su vivienda. Sin embargo, el llanto incesante de su hijo de cuatro años interrumpió su sueño, lo que generó una violenta reacción por parte del agresor. En un arranque de ira, el sujeto golpeó al menor con una sandalia.
Ante esta situación, su esposa intentó intervenir para proteger al niño, lo que desató una acalorada discusión. La tensión escaló rápidamente hasta que Fierro la sujetó del cuello y la arrojó sobre la cama, aplicándole fuerza en el intento de asfixiarla.
En ese momento, el hijo mayor de 18 años reaccionó de inmediato y evitó que la agresión continuara, evitando así una posible tragedia dentro del hogar.
El caso fue llevado ante el Juzgado de Leoncio Prado, donde la fiscal adjunta provincial Isabel Melgar Ruiz, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Leoncio Prado, sustentó los argumentos de la acusación.
En un proceso inmediato, el juzgado determinó la culpabilidad de Rufino Damacio Fierro, imponiéndole una condena de un año, nueve meses y trece días de pena privativa de la libertad. Sin embargo, la pena fue variada a 92 jornadas de servicio comunitario y el pago de 300 soles de indemnización a favor de la agraviada.
Este caso pone en evidencia la gravedad de la violencia doméstica y resalta la importancia de las denuncias oportunas.




