La comunidad campesina de San Pedro de Pillao, en la región Huánuco, ha intensificado sus demandas al Poder Judicial para que se ejecute el desalojo de invasores que han tomado posesión ilegal de sus tierras. La protesta más reciente se llevó a cabo el pasado viernes, cuando alrededor de 500 pobladores, liderados por Iván Ponce, presidente de la comisión comunal, marcharon pacíficamente hasta las inmediaciones de la Plaza de Armas para exigir la restitución de sus territorios.
Según los manifestantes, la invasión de sus tierras no es un problema reciente. Desde hace aproximadamente cinco años, más de 300,000 personas han ocupado ilegalmente 100 hectáreas de terrenos comunales. Esta situación ha generado una profunda crisis social y ambiental, ya que los invasores han iniciado una tala indiscriminada de árboles nativos, afectando especies como el cedro y el nogal, que tradicionalmente eran utilizadas por los pobladores para la construcción de sus viviendas. Además, la comunidad denuncia la desaparición de fauna silvestre, incluyendo especies en peligro de extinción como el oso de anteojos.
Los pobladores acusan a estos invasores de proceder de otras provincias y departamentos, desplazando así a los legítimos propietarios de sus tierras ancestrales. Además, temen que esta ocupación ilegal pueda derivar en actividades extractivas ilegales, como la minería, lo que agravaría aún más la crisis ambiental y social.
Ante la falta de respuesta de las autoridades judiciales, los comuneros han advertido que continuarán las manifestaciones hasta que sus demandas sean atendidas. La comunidad exige que los cinco principales dirigentes de los invasores sean encarcelados y que se tomen medidas drásticas para evitar futuros intentos de apropiación ilegal de terrenos.
El descontento con las autoridades locales también ha sido evidente, ya que la alcaldesa de la zona no estuvo presente en las protestas. Se espera que este martes la comunidad campesina en su totalidad se movilice hasta la ciudad de Huánuco para exigir justicia. Los comuneros han reiterado su compromiso con las protestas pacíficas, buscando evitar cualquier enfrentamiento violento. Sin embargo, advierten que, si las autoridades continúan ignorando sus reclamos, la situación podría agravarse, derivando en conflictos de mayor escala.
Los pobladores de Pillao han dejado claro que no permitirán que sus tierras, heredadas por generaciones, sean arrebatadas por traficantes de terrenos y foráneos que atentan contra su cultura, su sustento y el equilibrio ecológico de la región.




