El uso de redes sociales entre los menores de edad ha experimentado un crecimiento significativo en 2024, con un incremento del 6 % a nivel global, según revela un estudio realizado por la plataforma de control parental Qustodio. España se posiciona como el país con el mayor tiempo de uso, alcanzando una media de 67 minutos diarios, mientras que TikTok continúa siendo la red social favorita de los jóvenes.
El informe, titulado “El dilema digital: La infancia en una encrucijada”, se basa en datos recopilados de más de 400.000 familias y 2.000 encuestas realizadas en países como España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia. El estudio analiza cinco categorías clave: plataformas de vídeo, redes sociales, videojuegos, aplicaciones educativas y servicios de comunicación. Según Agencia Europa Press para El Comercio
Más de 4 horas al día frente a las pantallas
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que los menores pasan una media de 4 horas diarias conectados a dispositivos electrónicos fuera del ámbito escolar. Este tiempo no ha variado con respecto al año anterior, lo que demuestra una consolidación en el hábito del consumo digital.
En cuanto a las plataformas de vídeo, YouTube sigue siendo la opción predilecta entre los menores, con un promedio global de 44 minutos diarios. En España, esta cifra es de 39 minutos, sin cambios respecto a 2023. Mientras tanto, Amazon Prime Video ha aumentado su tiempo de uso en un 3 %, llegando a los 34 minutos diarios, mientras que Netflix y Disney+ han registrado una ligera caída, con 34 y 30 minutos diarios, respectivamente.
TikTok domina las redes sociales entre los menores
El uso de redes sociales sigue siendo el pasatiempo favorito de los jóvenes, con un crecimiento del 6 % en 2024, alcanzando un promedio global de 55 minutos diarios.
TikTok es la plataforma líder, con un impresionante promedio global de 120 minutos diarios, mientras que en España el tiempo de uso se sitúa en 103 minutos diarios, 9 más que en 2023.
“La popularidad de TikTok entre los menores sigue en aumento, consolidándose como la red social preferida gracias a su formato dinámico y altamente atractivo”, señala el informe de Qustodio.
Instagram también ha registrado un crecimiento significativo, con un aumento del 23 % en el tiempo de consumo, alcanzando 87 minutos diarios en 2024, frente a los 71 minutos de 2023.
El auge de los videojuegos en la infancia
El informe también destaca el crecimiento en el uso de videojuegos, con un incremento global del 5,7 % en 2024.
- Roblox sigue siendo el juego más popular, con un tiempo promedio de 139 minutos diarios a nivel global. Sin embargo, en España, su uso ha descendido a 105 minutos diarios.
- Brawl Stars mantiene su popularidad con 31 minutos diarios de uso.
- FIFA Mobile registra 20 minutos diarios de tiempo de juego.
- Stumble Guys y Clash Royale han experimentado una disminución en el tiempo de uso, con 17 y 16 minutos diarios, respectivamente.
Este crecimiento del consumo de videojuegos refleja el papel central que ocupan en el entretenimiento de los menores, siendo una de las categorías con mayor impacto en su tiempo de ocio.
Las apps educativas pierden terreno
Mientras que las redes sociales y los videojuegos han experimentado un crecimiento, las aplicaciones educativas han visto una reducción en su uso. A nivel global, el tiempo dedicado a estas plataformas se ha mantenido en 6 minutos diarios, pero en España ha disminuido un 20 %, bajando de 6 a 5 minutos diarios.
Las aplicaciones educativas más utilizadas por los menores son:
- Smartick: 23 minutos diarios.
- Kahoot!: 10 minutos diarios.
- Knowunity: 9 minutos diarios.
- Duolingo: 7 minutos diarios.
- Photomath: 5 minutos diarios.
Este descenso en el uso de herramientas educativas sugiere una posible falta de interés por parte de los menores o una menor promoción de estas aplicaciones en comparación con otras opciones de entretenimiento.
Las plataformas de mensajería siguen en aumento
Las aplicaciones de mensajería también han registrado un crecimiento en 2024. A nivel global, el tiempo de uso promedio es de 37 minutos diarios, mientras que en España se sitúa en 23 minutos diarios, lo que representa un incremento del 9,5 % respecto al año anterior.
Las plataformas de mensajería más utilizadas por los menores son:
- Snapchat: 24 minutos diarios.
- WhatsApp: 23 minutos diarios.
- Discord: 19 minutos diarios.
- Skype: 9 minutos diarios.
- Telegram: 7 minutos diarios.
España es el país donde más ha aumentado el tiempo de uso de este tipo de aplicaciones, lo que sugiere que los menores están cada vez más conectados y comunicados a través de plataformas digitales.
Preocupación de los padres por la adicción a la tecnología
El estudio de Qustodio revela que la creciente dependencia de la tecnología entre los menores es una fuente de preocupación para los padres.
- El 73 % de los progenitores teme la exposición de sus hijos a contenidos inapropiados.
- El 83 % considera que sus hijos pasan más tiempo del recomendado frente a las pantallas.
- El 76 % de los padres establece horarios para limitar el uso de dispositivos, especialmente en la noche.
A pesar de estas preocupaciones, la edad promedio en la que los menores reciben su primer teléfono móvil es 12 años, coincidiendo con el inicio de la educación secundaria. Sin embargo, solo el 22 % de los padres considera que esta edad es adecuada, mientras que un 10 % cree que los menores no deberían tener un smartphone hasta los 16 años.
Conclusión: una infancia cada vez más digitalizada
El informe de Qustodio refleja una realidad innegable: los menores están cada vez más inmersos en el mundo digital. Las redes sociales, los videojuegos y las plataformas de comunicación han ganado terreno, mientras que las aplicaciones educativas han perdido protagonismo.
El desafío para padres y educadores es encontrar un equilibrio que permita aprovechar las ventajas de la tecnología sin que esta afecte el desarrollo social y emocional de los menores. Regular el tiempo de pantalla, fomentar el uso de contenidos educativos y establecer límites saludables será clave para garantizar un uso responsable de la tecnología en la infancia.



