Deficiencias en la educación en Puerto Inca: Comunidades nativas olvidadas por el Estado

Falta de maestros y colegios en Puerto Inca: Comunidades nativas enfrentan el olvido estatal

La educación en la provincia de Puerto Inca, en la región Huánuco, enfrenta una crisis severa. La falta de docentes, mobiliario inadecuado y la precaria infraestructura de las instituciones educativas ponen en riesgo el desarrollo académico de cientos de niños, especialmente en las comunidades nativas más alejadas. A pesar de los compromisos del gobierno regional, hasta la fecha no se han implementado soluciones concretas.

Infraestructura en ruinas y carencia de docentes

El consejero regional Lester López Espiritu ha denunciado que no hay una presencia efectiva del Estado en la educación de Puerto Inca. “Las instituciones educativas en comunidades alejadas, a dos, tres o cuatro horas de distancia, no están recibiendo la atención que necesitan”, afirmó.

Según López, al menos 18 instituciones educativas en comunidades nativas presentan problemas estructurales graves. “No hay ninguna escuela en buenas condiciones”, sostuvo. El gobernador regional ha sido testigo de esta realidad en la comunidad de Huacamayo, donde se comprometió a construir dos instituciones educativas, pero hasta la fecha no ha cumplido.

El problema no se limita solo a la infraestructura. En educación secundaria, hay un déficit de colegios, lo que obliga a muchos estudiantes a abandonar su formación. En educación inicial, aunque existen algunas instituciones, sus condiciones son pésimas, especialmente en cuanto a mobiliario y equipamiento.

Comunidades nativas en abandono

Las comunidades nativas más afectadas incluyen a los asháninka, konibo, kakataibo y shipibo. Estas poblaciones enfrentan un obstáculo adicional: la falta de docentes especializados en educación bilingüe intercultural. “Tenemos instituciones monolingües y bilingües, pero en ninguna hay profesores especialistas suficientes”, afirmó el consejero.

La ausencia de educación de calidad en estas comunidades refuerza un círculo de exclusión y desigualdad, donde los niños crecen sin acceso a una enseñanza adecuada y con pocas oportunidades para su futuro.

Impacto del clima en el año escolar

Otro problema grave es que el inicio del año escolar 2025 coincide con la temporada de lluvias. Entre febrero y marzo, las intensas precipitaciones generan dificultades en la asistencia escolar. “Durante las primeras semanas, la asistencia es baja porque el clima dificulta el traslado de los estudiantes”, explicó López. La normalización de la asistencia se da recién a partir del 20 de marzo.

Promesas incumplidas del gobierno regional

Ante la crisis educativa, las autoridades prometieron construir aulas prefabricadas para garantizar mínimas condiciones de enseñanza. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha implementado ninguna mejora.

“Dijeron que iban a apoyar con construcciones prefabricadas, pero estamos a puertas de marzo y no hay atención”, denunció López. Se necesitan al menos 18 aulas prefabricadas para las comunidades nativas, pero no hay indicios de que se vayan a instalar pronto.

Además, el gobernador regional había fijado marzo-abril como fecha de inicio de la construcción de las dos instituciones en Huacamayo. Sin embargo, la obra sigue sin ejecutarse. La falta de acción gubernamental agrava la crisis y deja en incertidumbre a cientos de niños que merecen una educación digna.