Carlos Ferrero Costa: un defensor de la democracia que marcó la política peruana

El Perú despide a uno de sus políticos más emblemáticos. Carlos Ferrero Costa, expresidente del Congreso y expremier durante el gobierno de Alejandro Toledo, falleció el viernes 31 de enero a los 83 años. Su velatorio se llevará a cabo en una ceremonia privada con la presencia de familiares y amigos, mientras que su cremación se realizará el domingo.

Ferrero deja un legado de compromiso con la democracia, habiendo jugado un papel clave en la transición política del país tras la caída del régimen de Alberto Fujimori. Su trayectoria, marcada por su defensa de la institucionalidad y la lucha contra la corrupción, lo consolidó como una figura de gran influencia en la historia política del Perú. Segun Alejandro Aguilar para Infobae.

Raíces políticas y formación académica

Carlos Ferrero provenía de una familia estrechamente ligada a la política. Su padre, Alfredo Ferrero Rebagliati, era ingeniero agrónomo, y su tío, Raúl Ferrero Rebagliati, llegó a ocupar el cargo de presidente del Consejo de Ministros. Asimismo, su hermano, Eduardo Ferrero, fue canciller durante el segundo gobierno de Alberto Fujimori.

Desde joven, Ferrero mostró interés por el derecho y la política. Estudió en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), donde obtuvo el título de bachiller en Letras y Derecho. Posteriormente, amplió su formación en el Centro de Altos Estudios Militares, lo que le permitió desarrollar una perspectiva integral sobre la gestión pública.

Su incursión en la política comenzó en la universidad, cuando participó activamente en el Frente Estudiantil Social Cristiano, organización que defendía los valores democráticos en tiempos de convulsión política.

Antes de ingresar de lleno al mundo político, Ferrero trabajó en el Banco Central de Reserva del Perú y se desempeñó como analista político en Radio Miraflores, Panamericana Televisión y América Televisión. Además, ejerció la docencia en diversas universidades, transmitiendo sus conocimientos a nuevas generaciones de líderes.

Ascenso político y su rol en la transición democrática

Ferrero inició su carrera en la Democracia Cristiana, partido del que se separó para fundar el movimiento Solidaridad y Democracia (SODE). Más tarde, se unió a Cambio 90, pero su mayor protagonismo lo alcanzó con Perú Posible, el partido de Alejandro Toledo.

Como congresista, se destacó por su oposición firme al régimen de Alberto Fujimori, especialmente en la controversia por la reelección presidencial del año 2000. En medio de la crisis institucional, su rol fue crucial en la lucha por restablecer la democracia.

Durante el gobierno de Valentín Paniagua, asumió la presidencia del Congreso, desde donde impulsó medidas para consolidar la transición democrática. Su capacidad para promover el diálogo y los consensos le valió el reconocimiento de distintos sectores políticos.

En las elecciones generales del 2001, Ferrero fue reelegido como parlamentario y ocupó la presidencia del Congreso por dos períodos consecutivos. Su liderazgo en el Legislativo se caracterizó por la defensa de la descentralización y el fortalecimiento institucional.

Su papel como primer ministro en el gobierno de Toledo

En el 2003, Ferrero fue designado presidente del Consejo de Ministros por el entonces mandatario Alejandro Toledo. Durante su gestión, promovió reformas en la administración pública, la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de las regiones.

Sin embargo, su paso por la jefatura del gabinete no estuvo exento de desafíos. En 2005, tuvo que enfrentar el “Andahuaylazo”, un levantamiento armado liderado por Antauro Humala, que puso en jaque al gobierno y dejó un saldo trágico de muertos y heridos.

A pesar de sus esfuerzos por mantener la estabilidad política, Ferrero presentó su renuncia al cargo en agosto de 2005, en protesta por la designación de Fernando Olivera como canciller. “Mi renuncia es una cuestión de principios. No puedo avalar decisiones que considero equivocadas”, declaró en su momento.

Tras su salida del Ejecutivo, intentó volver al Congreso en 2006 con Perú Posible, pero no logró ser reelegido, marcando así el final de su carrera política activa.

Legado y reconocimiento

Carlos Ferrero Costa será recordado como un político íntegro, defensor de la democracia y la institucionalidad. Su papel en la transición post-Fujimori y su liderazgo en el Congreso fueron fundamentales en la historia reciente del Perú.

A lo largo de su trayectoria, se mantuvo como una voz crítica dentro de su propio partido y en la política nacional. “No se puede construir un país sin transparencia ni principios”, solía afirmar, reflejando su convicción en la necesidad de una gestión pública basada en valores.

Con su fallecimiento, el Perú pierde a una de sus figuras más influyentes de las últimas décadas. Su legado perdurará en la memoria política del país y en aquellos que lo vieron como un referente en la lucha por la democracia.