El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado su intención de modificar la 14ª Enmienda de la Constitución, que garantiza la ciudadanía por nacimiento. Esta medida, parte de su política migratoria, busca restringir el acceso automático a la ciudadanía para hijos de inmigrantes nacidos en suelo estadounidense, argumentando que fomenta la inmigración ilegal.
La 14ª Enmienda, promulgada en 1868 tras la Guerra Civil, establece que todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos son ciudadanos del país. Trump ha calificado esta disposición como un incentivo para el “turismo de parto” y una “burla” al sistema migratorio, afirmando que muchas mujeres extranjeras dan a luz en EE.UU. para garantizar la ciudadanía de sus hijos.
Modificar esta enmienda sería un proceso constitucional complejo, ya que requiere la aprobación por dos tercios del Congreso y la ratificación de al menos 38 estados, o una reinterpretación por la Corte Suprema, que enfrentaría precedentes legales sólidos.
Críticos advierten que esta medida afectaría no solo a inmigrantes indocumentados, sino también a residentes legales y familias estadounidenses, generando incertidumbre jurídica y aumentando la población indocumentada.




