Joao Grimaldo, considerado una de las promesas más importantes del fútbol peruano, enfrenta críticas y un futuro incierto tras su discreto rendimiento en el FK Partizán, su primer equipo en el extranjero. Llegó a Serbia en 2024 procedente de Sporting Cristal por 1.4 millones de euros, pero su desempeño no ha convencido al comando técnico ni a los aficionados.
Desde su llegada, Grimaldo ha tenido escasas oportunidades en el equipo principal y no ha logrado destacarse en los minutos que se le otorgaron. La prensa serbia ha cuestionado su calidad y actitud, señalando que no ha mostrado argumentos para merecer una segunda oportunidad en el club. Además, su posible salida se menciona en el contexto de una reestructuración del plantel.
Ante esta situación, Grimaldo enfrenta tres opciones: luchar por ganarse un lugar en el equipo, buscar otro club en Europa o regresar a Sporting Cristal, donde su talento es valorado. Guillermo Farré, técnico del equipo rimense, expresó interés en su retorno para la temporada 2025.
A pesar de este difícil momento, el joven extremo peruano, conocido por su velocidad y técnica, sigue siendo una esperanza para la renovación del fútbol nacional y la selección peruana.




