Keny Rosado / La Unión. El pasado 10 de enero, alrededor de las 5:45 de la mañana, un vehículo Toyota Yaris blanco de la empresa “Alejo” sufrió un trágico despiste en la zona de Estaca Machay, distrito de Chuquis, provincia de Dos de Mayo, en Huánuco. El automóvil, que se dirigía hacia la ciudad de La Unión, llevaba cinco ocupantes según informaciones preliminares.
La tragedia comenzó cuando el vehículo recogió a la maestra Gleny Milkar Gabriel Cardich, cuyo esposo, también docente, Marco Piñán Santamaría, la acompañó hasta embarcarla. Más tarde, el conductor, Stalin Tucto Antonio, de 27 años, subió a otros pasajeros y partió hacia su destino. Según testimonios, el accidente ocurrió entre las 5:45 y las 6:15 a.m., aunque no fue reportado hasta que los familiares de la profesora notaron su ausencia al no responder llamadas entre las 7 y 8 de la mañana.
Las causas del accidente
Se presume que el accidente fue provocado por un montículo de tierra y piedras que obstruía parcialmente la vía. Para esquivarlo, el conductor habría cambiado de carril, lo que junto a la velocidad excesiva descontroló el vehículo. Según las huellas en el lugar, el auto habría volado hacia el río Marañón, impactando primero contra una roca antes de volcarse.
El conductor Stalin Tucto, quien deja un hijo de cuatro años en la orfandad, permanece desaparecido. El único cuerpo recuperado hasta el momento es el de Joseph Solís Chagua, un estudiante universitario cuyo sepelio congregó a decenas de personas en el cementerio general de La Unión.
Una comunidad en búsqueda y consternación
La maestra Gleny Milkar Gabriel Cardich, también desaparecida, era conocida por su alegría y dedicación a su familia y su profesión. El accidente ocurrió cuando regresaba inesperadamente a Ripán por asuntos personales. Su esposo, visiblemente afectado, ha contado con el respaldo de familiares y amigos en estos días de incertidumbre. Gleny deja dos hijos, uno de ellos universitario.
La búsqueda, que incluye a rescatistas de la PNP de Huánuco, buzos contratados por la empresa “Alejo” y brigadas de familiares y amigos, ha sido exhaustiva. Durante el tercer día de operaciones se encontraron una mochila y una casaca que pertenecerían al conductor y a otro ocupante. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, los resultados han sido infructuosos.
Llamado a las autoridades
Los familiares de los desaparecidos han pedido el apoyo continuo de las autoridades para intensificar la búsqueda. Hasta ahora, ni los cuerpos restantes ni el vehículo han sido localizados. Los trabajos de rescate, que se extendieron más de nueve horas el tercer día, son un testimonio de la desesperación y la esperanza de encontrar respuestas en medio de esta tragedia.




