El mandatario electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado polémica al negarse a recibir al líder opositor venezolano Edmundo González durante su reciente visita a territorio estadounidense. González, quien ha denunciado irregularidades en las elecciones presidenciales de Venezuela del 28 de julio, buscaba consolidar apoyo internacional contra el régimen chavista.
En contraste, Trump manifestó su intención de trabajar con Nicolás Maduro para establecer acuerdos estratégicos que beneficien a Estados Unidos. El senador republicano Bernie Moreno explicó que esta decisión responde a prioridades como el control del narcotráfico y la deportación de migrantes venezolanos en situación irregular. “Trump considera que no corresponde a nuestro país elegir a los líderes de otras naciones”, señaló Moreno.
Este enfoque contrasta con el respaldo brindado a González por el presidente saliente Joe Biden y otros legisladores, quienes han expresado solidaridad con la oposición venezolana. Sin embargo, la negativa de Trump ha complicado los esfuerzos diplomáticos de González y fortaleció la posición de Maduro.
Según Moreno, la estrategia de Trump busca también debilitar las alianzas de Venezuela con Rusia y China, justificando la necesidad de mantener un diálogo directo con el régimen chavista, pese a las críticas de sectores republicanos y demócratas.




