En audiencia virtual, el Juzgado Penal Colegiado de Leoncio Prado sentenció a Luis Jaminton Bravo Rivera (43) a once años y nueve meses de pena privativa de libertad por el delito de tráfico ilícito de drogas, en la modalidad de favorecimiento y facilitación al consumo mediante actos de tráfico agravado, en agravio del Estado peruano. Asimismo, los magistrados ordenaron su inmediata ubicación y captura.
El caso remonta a noviembre de 2013, cuando el Ministerio Público y la Policía Nacional obtuvieron autorización judicial para interceptar comunicaciones de un grupo de personas sospechosas de participar en actividades de tráfico de drogas. Durante la operación, las autoridades identificaron que un camión cargado con papayas, conducido por Melecio Bravo Muñoz (66), padre del ahora sentenciado, salió de Tingo María con destino a Lima.
Luis Jaminton Bravo Rivera, quien iba en otro vehículo, desempeñaba el rol de “limpiador”, alertando a su padre sobre la presencia policial. Sin saber que sus teléfonos estaban intervenidos, las conversaciones entre ambos permitieron a las autoridades rastrear los movimientos del camión. En la madrugada del 8 de noviembre de 2013, en el grifo “San Pedro” en Puente Piedra, la policía intervino el vehículo y encontró más de 130 kilogramos de drogas camuflados entre cajas de frutas.
El cargamento ilícito incluía 60.042 kg de pasta básica de cocaína, 35.579 kg de clorhidrato de cocaína y 34.538 kg de marihuana. Por este delito, Melecio Bravo fue condenado a 13 años y ocho meses de prisión, mientras que otra persona intervenida fue absuelta.




