Un Año Nuevo con Valores para Reconquistar

Con el corazón lleno de buenos deseos, saludamos este 2025 con un mensaje especial para quienes han superado las seis décadas de vida. A esos hombres y mujeres que tuvieron el privilegio de crecer en un Huánuco de calles tranquilas, donde jugar a la pelota era una norma, saludar al vecino era un acto cotidiano, y el respeto al maestro, una enseñanza incuestionable. Esos valores nos forjaron como una generación honrada, que enfrentó la vida con gratitud hacia quienes moldearon nuestro carácter.

Sin embargo, es inevitable notar el contraste con los tiempos actuales. Antes, los padres acudían a los colegios para agradecer a los profesores por sus enseñanzas y su rigor, mientras que hoy lo hacen para exigir explicaciones por un llamado de atención a sus hijos. La disciplina, ese pilar formativo, parece haberse diluido en una sociedad donde el respeto hacia los mayores se desvanece, y la cortesía simple, como ceder el asiento, se ha convertido en un acto extraño.

Un amigo, con quien compartimos anécdotas de nuestra niñez, me recordaba lo especial que es nuestra generación. Aquellos que superamos los 70 años somos testigos de un pasado donde los juegos en las calles fortalecían amistades y valores. Ahora, esos espacios han desaparecido; los niños han perdido el contacto con el deporte y los parques, cada vez más lejanos, parecen inaccesibles. Incluso nuestras autoridades han adoptado una actitud distante, olvidando el gesto sencillo pero poderoso de saludar a quienes los eligieron.

A pesar de todo, aquellos que pertenecemos a la generación de los años 70 seguimos caminando con la frente en alto, honrados y serenos, sin el peso de habernos desviado de los principios que aprendimos. Mi abrazo especial es para ustedes, quienes aún tienen la esperanza y la fe en que, con la gracia de Dios, este valle hermoso que habitamos pueda redescubrir los valores que alguna vez nos unieron.

¡Feliz Año Nuevo 2025! Que este año traiga consigo la reflexión y el propósito de recuperar el respeto, la educación y la calidez que tanto enriquecen nuestra sociedad.