Corea del Norte juega al terror. En un nuevo ejercicio de intimidación verbal, el embajador de Pyongyang ante la ONU, Kim In Ryong, afirmó ayer que la escalada con Estados Unidos crea “una situación peligrosa en la que una guerra termonuclear puede estallar en cualquier momento”. “Si Washington opta por una acción militar, estamos preparados para reaccionar a cualquier tipo de conflicto”, señaló el diplomático en un tono inusual en la ONU.
Sus palabras llegaron en respuesta a la advertencia lanzada horas antes por el vicepresidente Mike Pence quien dijo “se ha terminado la era de la “paciencia estratégica, todas las opciones estaban sobre la mesa”, incluidas acciones militares de castigo como las lanzadas en Siria y Afganistán.
Esta amenaza ha sido absorbida rápidamente por Pyongyang “Esta grave situación prueba una vez más que la República Democrática Popular de Corea está enteramente justificada cuando aumentó sus capacidades de autodefensa y ataque preventivo con el puntal nuclear”, afirmó el embajador Kim In Ryong. La guerra, aunque verbal, ya ha empezado.



