Aumentos millonarios en medio de un clima de desaprobación ciudadana
El Congreso de la República del Perú, en un contexto de críticas y bajos niveles de aprobación, ha aprobado un presupuesto histórico de S/1,375,818,293 para el año fiscal 2025, según informó Carlos Oré Arroyo para Infobae. Esta cifra representa un aumento del 168% en comparación con el presupuesto de hace diez años, cuando apenas ascendía a S/323 millones.
La Ley de Presupuesto del Sector Público, que incluye los recursos asignados al Poder Legislativo, refleja un crecimiento sostenido en sus ingresos a pesar de las múltiples controversias que han afectado su legitimidad. Entre 2020 y 2021, el presupuesto del Congreso se mantuvo relativamente estable debido a la emergencia sanitaria de la COVID-19. Sin embargo, en 2022 experimentó un notable salto, pasando de S/708 millones en 2018 a S/879 millones.
Distribución del presupuesto
El dinero asignado al Congreso de la República está destinado a varios rubros esenciales para su funcionamiento. Estos incluyen:
1. Gastos operativos
- Sueldos y salarios: Cubren los ingresos de congresistas, personal administrativo, asesores y trabajadores contratados bajo diversas modalidades.
- Dietas y beneficios: Incluyen bonificaciones y asignaciones adicionales.
- Seguridad social: Aportes a sistemas de pensiones y salud para todo el personal.
2. Funcionamiento y mantenimiento
- Servicios básicos: Agua, electricidad, telecomunicaciones y mantenimiento de instalaciones.
- Equipamiento: Compra y renovación de equipos tecnológicos, mobiliario y suministros.
- Seguridad: Gastos en vigilancia interna y externa para resguardar las instalaciones del Congreso.
3. Actividades legislativas
- Sesiones del Pleno y comisiones: Gastos relacionados con la organización y ejecución de reuniones legislativas.
- Producción legislativa: Impresión de proyectos de ley, publicación de normas y archivo documental.
- Consultorías: Contratación de expertos para análisis legales, económicos y técnicos.
4. Desplazamientos y representación
- Pasajes y viáticos: Cobertura de viajes nacionales e internacionales para actividades oficiales.
- Eventos protocolares: Organización de encuentros diplomáticos y actos representativos.
5. Capacitación y proyección institucional
- Formación del personal: Cursos y talleres para mejorar las capacidades técnicas del personal.
- Participación ciudadana: Programas para involucrar a los ciudadanos en procesos legislativos.
- Difusión: Uso de plataformas y medios para informar sobre las actividades congresales.
6. Inversiones
- Infraestructura: Construcción y remodelación de instalaciones.
- Tecnología: Modernización de procesos mediante la adquisición de software y sistemas digitales.
Crisis de legitimidad
El incremento del presupuesto contrasta con la profunda desaprobación ciudadana hacia el Congreso, que ha superado consistentemente el 90%, según datos del Instituto de Estudios Peruanos (IEP). En septiembre de 2024, el IEP reportó que el Parlamento contaba con un 92% de desaprobación, una cifra similar a la registrada en febrero de 2023.
“En todos los niveles socioeconómicos y rangos de edades, la desaprobación es avasalladora, superando el 90%. Solo en el oriente del país alcanza el 88%, pero sigue siendo una cifra alarmante”, señala el informe.
El estudio revela que la aprobación del Congreso apenas alcanza un 5% a nivel nacional, siendo ligeramente superior (7%) entre hombres y mujeres de 25 a 39 años. Estas cifras reflejan la pérdida de confianza en una institución que se encuentra constantemente en el centro de escándalos y acusaciones.
Escándalos recientes
Entre las controversias más recientes destaca la presunta existencia de una red de prostitución dentro del Parlamento, donde los favores sexuales habrían sido utilizados para garantizar votos a favor de ciertas iniciativas legislativas. Este tipo de denuncias ha reforzado la percepción negativa sobre los integrantes del Congreso, comúnmente conocidos como los ‘padres de la patria’.
Reflexión sobre el gasto público
La asignación presupuestaria para 2025 plantea serias interrogantes sobre la eficiencia y transparencia del gasto público en el Poder Legislativo. A pesar de contar con una de las tasas de desaprobación más altas de su historia, el Congreso sigue justificando incrementos significativos en su presupuesto, argumentando la necesidad de fortalecer su funcionamiento e infraestructura.
Sin embargo, la ciudadanía exige mayor rendición de cuentas y acciones concretas para recuperar la confianza perdida. Los expertos advierten que, sin reformas significativas, el descontento social hacia el Congreso podría seguir escalando, afectando la estabilidad política y económica del país.




