La Policía Federal de Brasil desclasificó un informe que detalla un plan para asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, como parte de un intento golpista tras las elecciones de 2022. El plan, llamado “Puñal Verde Amarillo”, involucraba militares de élite, armas de guerra y agentes químicos.
El complot, ideado entre noviembre y diciembre de 2022, buscaba impedir la investidura de Lula y mantener en el poder al expresidente Jair Bolsonaro, quien, según las investigaciones, tenía “pleno conocimiento” del esquema. Entre los acusados figuran altos mandos militares, exministros y miembros de la seguridad de Lula.
El plan incluía armamento sofisticado como lanzacohetes AT4, lanzagranadas y ametralladoras ligeras, así como estrategias para envenenamiento o colapsos químicos, aprovechando la salud de Lula. Además, contemplaba un plan de fuga al extranjero para Bolsonaro.
Documentos clave fueron encontrados en dispositivos electrónicos, incluyendo una lista detallada de materiales necesarios y un seguimiento minucioso de los objetivos. La investigación ha llevado a la detención de varios implicados, mientras Bolsonaro enfrenta acusaciones por su supuesta participación.




