Dr. Edward Z. Choy
El miedo y la vergüenza son dos emociones que, aunque universales, pueden ser grandes obstáculos a la hora de emprender un nuevo proyecto o negocio. Sin embargo, no hay que dejar que estos sentimientos dicten el camino que elegimos seguir, pues, aunque son naturales, el emprendimiento exige resiliencia y una visión clara, exploremos cómo el miedo y la vergüenza impactan a los emprendedores y cómo podemos superar estos sentimientos para avanzar con confianza. El miedo: un obstáculo natural, pero superable, el miedo es una emoción común cuando nos enfrentamos a lo desconocido. Emprender, en muchos casos, involucra salir de nuestra zona de confort y asumir riesgos, lo que genera ansiedad. ¿Qué pasa si no tengo éxito? ¿Y si pierdo mi inversión? ¿Si no soy capaz de manejar el negocio? Son preguntas que suelen rondar en la mente de quienes se lanzan al mundo empresarial. Sin embargo, es importante reconocer que el miedo, aunque paralizante en ocasiones, puede ser una herramienta poderosa cuando se aprende a gestionarlo. En lugar de verlo como un impedimento, es fundamental reencuadrarlo como una señal de que estamos enfrentándonos a algo desafiante y significativo. El miedo puede alertarnos de riesgos, pero también puede impulsarnos a ser más preparados, a investigar y a tomar decisiones más informadas; mientras que la vergüenza suele estar relacionado con el miedo al fracaso, al rechazo o a la crítica, y puede convertirse en una barrera psicológica que limita el potencial de un emprendedor. Algunas estrategias para superar el miedo al emprender incluyen: conocer los obstáculos de tu buyer persona es clave para crear estrategias de marketing y ventas efectivas. Estos obstáculos se refieren a las barreras, desafíos o problemas que enfrentan tus clientes potenciales y que pueden impedirles alcanzar sus objetivos o tomar una decisión de compra. Aquí te explico cómo identificar y abordar estos obstáculos: ellos(as) desconocen cómo puede ayudarles a resolver sus problemas, perciben que la solución es costosa o no ven un retorno de inversión claro, desconfianza en tu marca o temores sobre la eficacia de tu producto. Ahora bien, como los ayudas: habla directamente con clientes actuales y potenciales para comprender sus desafíos, documenta y analiza las razones más comunes por las que los prospectos rechazan una oferta y mapea el recorrido que sigue el cliente desde el descubrimiento hasta la compra e identifica dónde pueden surgir barreras. Entonces para superar estos obstáculos crea contenido que aborde las dudas comunes y demuestre el valor de tu producto, permiten que el cliente experimente el producto y reduzca la desconfianza, comparte las historias reales de clientes, ellos ayudan a superar barreras emocionales o de credibilidad y ofrecerles diferentes opciones que se ajusten a diferentes presupuestos o necesidades.




