El exprimer ministro Salvador del Solar defendió enérgicamente la decisión de plantear la cuestión de confianza que llevó a la disolución del Congreso en septiembre de 2019. Durante una entrevista con la periodista Diana Seminario, Del Solar aseguró que, de encontrarse en las mismas circunstancias, repetiría la medida sin dudarlo, subrayando que esta no fue ordenada por el expresidente Martín Vizcarra, sino que respondió a una decisión colectiva del Poder Ejecutivo.
“Si hoy estuviéramos en la situación del 29 de septiembre de 2019, por supuesto que volvería a plantear la cuestión de confianza exactamente en los términos en que la planteé. Fue una decisión del Ejecutivo, no del presidente Vizcarra”, manifestó.
El intercambio entre Del Solar y Seminario no solo se limitó a la entrevista televisiva. En redes sociales, el ex primer ministro publicó un hilo en X para desmentir las afirmaciones hechas en una columna de opinión de Seminario, donde ella calificó la medida como un “golpe de Estado” y afirmó que el Tribunal Constitucional había declarado “improcedente” la demanda competencial presentada por el Legislativo tras el cierre del Parlamento.
Contexto de la disolución del Congreso y el rol del Tribunal Constitucional
En 2019, la cuestión de confianza planteada por Salvador del Solar tenía como objetivo frenar lo que calificó como un proceso irregular en la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional (TC) por parte del Congreso. Según explicó, la Constitución y las normas de debate establecían que no existían límites para el uso de esta herramienta política.
“En el año 2019, no existía ninguna limitación para plantear una cuestión de confianza. El excongresista Enrique Chirinos Soto fue claro durante el debate de la Constitución de 1993: la cuestión de confianza tiene un espíritu abierto, el primer ministro puede plantearla cuando quiera y como quiera”, señaló Del Solar.
El exprimer ministro también mencionó que en 2018, bajo la presidencia de Ernesto Blume, el TC había declarado por unanimidad que el Congreso no podía acotar el uso de la cuestión de confianza. “En el 2019, fue perfectamente presentada”, agregó.
Inexactitudes y acusaciones de golpe de Estado
Durante la entrevista, Salvador del Solar increpó a Diana Seminario por lo que consideró una tergiversación de los hechos en su columna publicada el 23 de noviembre. La periodista afirmó que el TC no había analizado el fondo de la demanda competencial del Congreso, lo que, según ella, reforzaba la idea de que el cierre del Parlamento constituía un golpe de Estado.
Del Solar corrigió esta interpretación: “La sentencia del TC es larga y detallada, y es cosa juzgada. Usted puede opinar lo que quiera, pero no puede decir cosas falsas. Diana, usted miente”, expresó. El exprimer ministro subrayó que el TC no declaró improcedente la demanda, como afirmó Seminario, sino infundada, una diferencia significativa en términos legales.
Un debate político polarizado
La disolución del Congreso en 2019 sigue siendo uno de los episodios más controvertidos de la política peruana. Mientras sectores críticos califican la medida como un golpe de Estado, otros la consideran una acción legítima y necesaria para enfrentar la crisis institucional que atravesaba el país en ese momento.
En la entrevista, Del Solar insistió en que la decisión estuvo amparada por la Constitución y buscaba proteger la democracia ante un Congreso que, según él, actuaba de manera contraria a los intereses del país. “No fue una decisión fácil, pero fue la correcta. No podemos olvidar el contexto en el que se tomó: un Congreso con serias acusaciones de corrupción y un desprestigio que minaba la confianza en las instituciones”, afirmó.
Las consecuencias de la disolución
El cierre del Congreso marcó un punto de inflexión en la historia reciente del Perú, dando lugar a elecciones parlamentarias anticipadas y profundizando las divisiones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Si bien el TC declaró infundada la demanda competencial del Congreso, el debate sobre los límites del uso de la cuestión de confianza y el equilibrio de poderes sigue vigente.
Además, el episodio fortaleció la imagen pública de Salvador del Solar como un actor político decisivo, aunque también lo convirtió en blanco de críticas por parte de quienes consideran que se excedió en sus funciones.
Conclusión: un legado político en debate
La postura de Salvador del Solar sobre la disolución del Congreso refleja su convicción en las decisiones que tomó como primer ministro. A pesar de las críticas y la polarización que el tema sigue generando, el exfuncionario sostiene que actuó conforme a la Constitución y en defensa de la democracia.
El debate sobre este episodio histórico no solo continúa en el ámbito político, sino también en la esfera mediática, donde las interpretaciones y opiniones enfrentadas siguen moldeando la percepción pública sobre uno de los eventos más trascendentales de los últimos años en el Perú.




