Qali Warma: Congreso interpelará al ministro Demartini, pero omite investigar a Dina Boluarte

El Congreso de la República ha aprobado un pliego interpelatorio para que el actual ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Julio Demartini, rinda cuentas sobre las graves irregularidades en el programa de alimentación escolar Qali Warma, donde se distribuyeron conservas en mal estado. Pese a que Dina Boluarte ocupó el cargo de titular del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) entre julio de 2021 y noviembre de 2022, periodo en el que presuntamente iniciaron estas anomalías, su responsabilidad no figura entre las preguntas que Demartini deberá responder.

De acuerdo con un informe publicado por La República y firmado por Mauricio Muñoz, este hecho ha despertado críticas sobre una posible falta de voluntad para investigar las implicaciones de la presidenta en este caso.

Corrupción y alimentos contaminados: el escándalo de Qali Warma

Durante la gestión de Dina Boluarte al frente del MIDIS, el programa Qali Warma enfrentó una de sus mayores crisis debido a denuncias que involucraron la distribución de alimentos contaminados. Según Noemí Alvarado, extrabajadora de Frigoinca, una de las empresas proveedoras, se utilizó carne de caballo en mal estado, presentada como carne molida de res, para alimentar a miles de escolares.

“Se transportaba la carne desde Huancayo, se molía, y luego se enviaba a Ventanilla para distribuirla como carne de res a las escuelas”, denunció Alvarado. Este esquema habría sido encabezado por Nilo Burga, líder de Frigoinca, quien presuntamente sobornaba a funcionarios del programa para garantizar la aceptación de los productos adulterados.

Además, en 2021, un caso de intoxicación masiva en el colegio Gamaliel Churata, en Puno, expuso la gravedad de las deficiencias de control sanitario en los alimentos de Qali Warma. Más de 20 niños fueron hospitalizados tras consumir conservas de la marca “Don Simón”.

El papel de Dina Boluarte y su entorno

Durante el periodo en que se denunciaron estas irregularidades, Dina Boluarte lideraba el MIDIS, y Fredy Hinojosa, actual vocero de la presidenta, ocupaba el cargo de director ejecutivo de Qali Warma. A pesar de su responsabilidad directa en la supervisión del programa, ninguna de las preguntas en el pliego interpelatorio aborda el rol de Boluarte o Hinojosa en estos hechos.

Este vacío ha sido señalado por analistas y congresistas como una omisión intencionada para proteger a la presidenta. “Es inaceptable que se investigue solo al actual ministro sin tocar a quienes iniciaron este desastre”, declaró un parlamentario opositor que pidió anonimato.

Preguntas al ministro Julio Demartini

El pliego interpelatorio incluye una lista de 11 preguntas enfocadas en las acciones recientes del MIDIS y las medidas implementadas por el ministro Demartini para remediar las deficiencias de Qali Warma. Entre los cuestionamientos destacan:

  1. Las acciones legales y disciplinarias contra los responsables del caso de intoxicación en Puno.
  2. Los controles implementados para garantizar la calidad de los alimentos distribuidos.
  3. La existencia de un registro de empresas proveedoras sancionadas y los mecanismos para evitar que reincidan.
  4. Detalles sobre casos recientes, como la intoxicación reportada en San Martín en noviembre de 2023, que afectó a varios niños tras consumir productos entregados por el programa.
  5. Una reflexión sobre la falta de supervisión en la gestión del programa.

Sin embargo, el enfoque limitado de las preguntas ha sido cuestionado por no abordar los orígenes del problema ni las posibles responsabilidades de gestiones anteriores.

La responsabilidad política y las críticas al Congreso

La omisión de Dina Boluarte en el pliego interpelatorio no solo ha generado suspicacias, sino que también ha reavivado el debate sobre el rol fiscalizador del Congreso. Legisladores de la oposición han señalado que la falta de preguntas dirigidas a Boluarte refleja una estrategia para evitar conflictos con el Ejecutivo.

“Es una muestra de que el Congreso está subordinado al Gobierno. La presidenta tiene responsabilidad en este caso, pero no quieren tocarla para no generar tensiones políticas”, comentó un analista político.

Por su parte, defensores de Boluarte argumentan que las responsabilidades administrativas no pueden retroceder en el tiempo y que corresponde a la actual gestión resolver los problemas del programa.

Implicaciones y próximos pasos

El caso de Qali Warma ha puesto en evidencia las deficiencias estructurales en los programas sociales y los riesgos de corrupción en la contratación de proveedores. La interpelación al ministro Demartini será clave para determinar si las medidas adoptadas son suficientes para garantizar la seguridad alimentaria de los escolares y prevenir nuevos casos de corrupción.

Sin embargo, la exclusión de cuestionamientos hacia Boluarte deja un vacío importante en la búsqueda de justicia y transparencia. Sin una investigación integral, la percepción de impunidad podría consolidarse, afectando no solo la credibilidad del Ejecutivo, sino también la del Congreso como institución fiscalizadora.

Conclusión

La interpelación al ministro Julio Demartini será un momento decisivo para abordar las irregularidades en Qali Warma, pero la falta de preguntas dirigidas a Dina Boluarte y su entorno plantea serias dudas sobre la voluntad de llegar al fondo del problema. En un contexto de creciente desconfianza hacia las instituciones, el caso se convierte en un ejemplo más de las limitaciones del sistema político peruano para garantizar la rendición de cuentas.