Madres de Ate protestan contra Boluarte por polémica frase sobre alimentación con S/10

Un grupo de madres de familia del distrito de Ate Vitarte, en Lima, protagonizó una contundente protesta en la avenida Nicolás Ayllón durante la visita programada de la presidenta Dina Boluarte. Las manifestantes, portando carteles y huevos, expresaron su rechazo hacia la mandataria, cuestionando sus recientes declaraciones sobre la posibilidad de alimentar a una familia con apenas S/10. El evento fue la antesala de una jornada que evidenció el descontento ciudadano frente a la crisis económica y alimentaria que atraviesa el país.

El incidente se registró a las afueras del colegio Gustavo Mohme Llona, en Huaycán, donde Boluarte debía inaugurar las nuevas instalaciones del centro educativo. Las madres, acompañadas de vecinos y dirigentes locales, alzaron pancartas con mensajes críticos hacia la gestión presidencial. En una de ellas se leía: “La comida de la señora cara de palo”, ilustrada con un pollo a la brasa, en alusión directa a la polémica frase de Boluarte.

Otras consignas incluían referencias a presuntos actos de corrupción, como el caso Rolex, y críticas hacia la gestión económica y social del gobierno. “Nosotras sabemos cuánto cuesta realmente alimentar a nuestras familias. La presidenta no vive nuestra realidad”, manifestó una de las manifestantes.

A pesar del despliegue de un fuerte contingente policial que rodeaba la zona, los manifestantes lograron lanzar huevos y objetos al vehículo que transportaba al ministro de Educación, Morgan Quero, quien acudió en representación del Ejecutivo. Ante el nivel de tensión, la comitiva presidencial decidió no avanzar hacia el colegio y dio media vuelta, cancelando la participación de Boluarte en el evento.

La ausencia de Boluarte y el contexto político

La mandataria optó por permanecer en Palacio de Gobierno, donde participó en un acto protocolar más temprano, entregando títulos de propiedad a diversas familias. La decisión de evitar la confrontación directa con las protestas en Ate subraya el creciente malestar social que enfrenta su administración.

Este escenario ocurre en un momento crítico para el país, marcado por una alarmante crisis alimentaria. Según el Índice Global del Hambre (IGH) 2024, el Perú ha mantenido un puntaje de 19.6, el peor en 15 años, con 23 departamentos en situación de hambre “grave” o “moderada”. Este panorama se agrava por el aumento del 14% en el costo de la canasta básica en los últimos dos años, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

La polémica declaración de S/10

Durante un evento reciente con representantes de las ollas comunes, Boluarte destacó la capacidad de estas organizaciones para alimentar a las comunidades con recursos limitados, señalando que con S/10 es posible preparar una sopa, un plato de fondo y un postre. Sin embargo, esta afirmación ha sido duramente criticada por expertos, organizaciones sociales y las propias familias, quienes sostienen que dicha cifra está lejos de la realidad económica actual.

Un informe de Oxfam y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) subraya que en 2024 se necesitarán al menos S/744 mensuales para cubrir necesidades básicas, mientras que los gastos en alimentos representan el 29.5% del presupuesto familiar. Este contexto refuerza la percepción de desconexión entre el gobierno y las necesidades reales de la población.

Reacciones en redes y análisis social

Las declaraciones de Boluarte no solo generaron protestas físicas, sino también un intenso debate en redes sociales. Usuarios de diversas plataformas cuestionaron la insensibilidad de la mandataria, mientras que economistas y especialistas destacaron la urgente necesidad de medidas efectivas para enfrentar la inseguridad alimentaria.

“La declaración refleja un desconocimiento profundo de la crisis que enfrentan millones de familias peruanas”, indicó Verónica Guzmán, socióloga y analista de políticas públicas. “El gobierno necesita priorizar acciones concretas para garantizar el acceso a alimentos y frenar el deterioro de la calidad de vida”, añadió.

Crisis alimentaria en Perú: un problema estructural

El Índice Global del Hambre 2024 expone que 10 departamentos del Perú presentan niveles de hambre “grave”, mientras que 13 están en situación “moderada”. Esto refleja no solo la falta de acceso a alimentos, sino también problemas estructurales relacionados con la distribución de recursos y la desigualdad económica.

Organizaciones como Helvetas Perú y Ayuda en Acción han advertido sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas para garantizar la seguridad alimentaria, especialmente en regiones rurales y comunidades vulnerables.

El escenario se agrava por la inflación y la precariedad laboral, lo que ha llevado a miles de familias a depender de ollas comunes y programas de asistencia social. Sin embargo, estos esfuerzos no son suficientes para combatir el hambre de manera sostenida.

¿Qué sigue para el gobierno?

La ausencia de Dina Boluarte en Ate representa un síntoma de la distancia entre el Ejecutivo y la ciudadanía. Las protestas en Huaycán no son un hecho aislado, sino parte de un descontento más amplio que exige respuestas claras y efectivas.

Mientras tanto, especialistas sugieren que el gobierno debe priorizar medidas inmediatas para reducir la inseguridad alimentaria, como el fortalecimiento de programas sociales y la regulación de precios en los mercados. Además, se requiere un diálogo más cercano con las comunidades para diseñar soluciones que respondan a sus necesidades reales.

La situación actual plantea una pregunta fundamental: ¿está el gobierno preparado para enfrentar los desafíos de una crisis alimentaria sin precedentes? Por ahora, la respuesta parece estar lejos de ser afirmativa.