La grave sequía en Piura, una de las peores de su historia, ha cobrado su consecuencia más dolorosa. Alcides López Bustamante, un agricultor de 40 años conocido como “el curita” en Las Lomas, sufrió un paro cardíaco tras ver su campo de arroz arrasado por la falta de agua. Su muerte refleja la desesperación de miles de agricultores que han perdido sus cultivos y medios de subsistencia.
Sandra Floriano, representante del centro poblado Monterón, alertó que “este es solo el inicio de una tragedia mayor”, pues cultivos como arroz y plátanos llevan meses sin riego, mientras las pérdidas ascienden a 300 millones de soles. La falta de agua no solo impacta económicamente, sino que también genera una crisis emocional en las comunidades rurales.
El 13 de noviembre, alrededor de 500 agricultores del Valle del Chira bloquearon la Panamericana Norte en Sullana para exigir soluciones inmediatas. Piden el trasvase de agua desde Poechos, la construcción de represas y un bono de emergencia del Gobierno Central para mitigar las pérdidas.
La comunidad espera una respuesta del Gobierno Regional y Nacional para evitar que la crisis se profundice, afectando tanto la seguridad alimentaria como la estabilidad social de la región.




