La reciente detención de Agustín Lozano, presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), ha desatado una serie de revelaciones sobre su gestión. Guillermo Ackermann, exgerente de la FPF, compartió detalles sobre la postura de Lozano respecto al técnico Ricardo Gareca. Según Ackermann, Lozano cuestionó abiertamente a Gareca y estuvo cerca de despedirlo, argumentando que su salario era excesivo para las finanzas de la Federación. Esta situación generó tensión en los años previos, cuando Lozano asumió el cargo por sucesión tras la salida de Edwin Oviedo.
Ackermann recordó que Lozano, entonces vicepresidente de la FPF, actuó en contraposición al enfoque de Oviedo, quien impulsaba un plan de reforma para el fútbol peruano. Sin embargo, tras la detención de Oviedo, Lozano asumió la presidencia e intentó desmantelar los proyectos anteriores, incluyendo la posible salida de Gareca. “Lozano era como un león enjaulado. Usó el fútbol como plataforma política y estaba decidido a despedir a Gareca por los altos costos que representaba”, comentó Ackermann en una entrevista radial.
Mientras Lozano continúa detenido en la Prefectura de Lima bajo la investigación por presuntos vínculos con una organización criminal, se le han realizado interrogatorios junto a otros directivos de la FPF, como Sabrina Martin Zamalloa y Jean Robilliard Ibarcena. La Fiscalía también ha programado declaraciones de otros implicados, entre ellos Joel Raffo, presidente del club Sporting Cristal.




