Impacto del metaverso en los negocios

Por: César Augusto kanashiro Castañeda

Al igual que el internet, el metaverso no es solo una tecnología o producto; más bien, es una herramienta que marca el camino hacia una dimensión antes desconocida para nosotros. Y así como el internet nos abrió las puertas con su protocolo TCP/IP a la mensajería instantánea y el correo electrónico, entre muchos otros avances, el metaverso es un conjunto de tecnologías que tienen el potencial de moldear cómo interactuamos en un mundo que es cada vez más digital. Sin embargo, es importante resaltar que el metaverso no es sinónimo de realidad virtual.

Entonces, ¿qué es el metaverso? Pese a existir una gran variedad de definiciones, suele haber un consenso entre estas. Primero, el metaverso debe ser interoperable mediante distintos dispositivos y, generalmente, consta de tres componentes comunes: espacios virtuales compartidos y persistentes, representaciones digitales de nuestra persona física mediante avatares, y activos digitales. Los espacios virtuales deben ser compartidos y persistentes con la función de poder interactuar con otras personas de forma similar a como lo hacemos de forma presencial. El metaverso también requiere de una representación digital de nuestra persona, que puede o no asemejarse a quienes somos en la vida real. Por último, los activos digitales fungen en algunos casos como la forma de transaccionar, ya sea a través de formas de pago como criptomonedas, o bien, de activos digitales como terrenos o edificios donde se lleva a cabo la interacción.

Empresas como Meta han logrado importantes desarrollos en la tecnología, los cuales, han ayudado a impulsar la inversión y el desarrollo del metaverso. Por otro lado, la pandemia de COVID-19 nos orientó a hacer una transformación digital acelerada para poder responder al cambio de nuestro entorno y así seguir colaborando tanto en los negocios, como a nivel personal. A raíz de esto, el mundo actual está más digitalizado que nunca; los teléfonos inteligentes son como una extensión digital de nuestros cuerpos, por lo que no es difícil pensar en los lentes de realidad virtual como un paso adicional a esta experiencia. Por último, la convergencia con el desarrollo de otras tecnologías exponenciales, tales como el blockchain, la inteligencia artificial, la nube y la red 5G, podrían sumarse al esfuerzo de hacer del metaverso una herramienta más cercana a la madurez.

No obstante, este desarrollo no estará completado sin antes sobrellevar algunos obstáculos que aún pueden observarse en la interacción con la tecnología. El más evidente quizás sea su costo de adquisición, el cual, aún es alto. El hardware que hoy en día conocemos tendrá que ser desarrollado para lograr una adopción masiva en sus usuarios, similar a lo que sucedió con la computadora personal y con los smartphones, tanto en costo, como en tamaño y comodidad. Otros retos incluyen la actual fragmentación de espacios virtuales, en los cuales, distintos jugadores están realizando esfuerzos por ser la plataforma predominante. De la misma forma en que hoy en día tenemos una red social laboral, una para imágenes, y otra para expresar nuestras opiniones, también deberán consolidarse los metaversos para incorporarse a diferentes nichos en una o varias plataformas, logrando así mayores efectos en la red y agregando valor a cada usuario.

Los entornos colaborativos en el metaverso pueden utilizarse para sostener reuniones en equipo con colaboradores a distancia, con herramientas que les permitan realizar ejercicios de generación de ideas, priorización y definición de un plan de trabajo. Para equipos de diseño, los colaboradores pueden interactuar con su producto o prototipo en tres dimensiones, visualizando el impacto de potenciales cambios en tiempo real y sin tener aún un producto físico funcional. Por último, se pueden llevar a cabo entrenamientos a distancia donde las personas interactúen con situaciones reales de su trabajo sin tener que trasladarse a un escenario físico.

Asimismo, existen también muchos casos de uso por industria que serían relevantes para distintas organizaciones. Por ejemplo, empresas de comercio electrónico pueden utilizar el metaverso para crear tiendas virtuales en las que los clientes compren y exploren productos de una forma más inmersiva. En la industria del entretenimiento, esta tecnología puede utilizarse para crear escenarios virtuales, cines y entornos de juego. En el sector salud, existirían las sesiones virtuales de terapia y consultas a distancia. Además, se podrían recrear campos de entrenamiento por industria, por mencionar algunos, en áreas de construcción y manufactura, reduciendo riesgos y costos de operación.

Por otro lado, existen empresas de manufactura que están utilizando el metaverso para capacitar a sus operadores a identificar potenciales fallas en equipos y piezas que necesitan sustitución sin tener que estar en el piso de planta, ni tener que tocar la pieza física. Esto da cabida al uso de los digital twins, que son representaciones digitales de activos físicos y que pueden utilizarse para crear simulaciones de escenarios para optimizar procesos; desde cadenas de suministro, hasta servicios de respuesta a catástrofes en grandes ciudades. Por mencionar un ejemplo, una aerolínea puede utilizar digital twins para rastrear el desgaste de los motores de sus aviones e identificar el momento ideal en el que deben recibir mantenimiento, y a su vez, optimizar los tiempos y recursos asignados con el fin de no afectar las rutas de viaje de los aviones.