En esta ocasión queremos levantar nuestra voz de preocupación y de protesta por la terrible situación que está viviendo la población del Medio Oriente. Hace tres días, un ataque con armas químicas (gases venenosos) se llevó a cabo en Siria matando a más de 80 personas, entre ellos indefensos niños y adultos.
Las desgarradoras escenas protagonizadas por un padre cargado a sus dos bebés gemelos de tan solo nueve meses de edad, ambos muertos por efectos de los gases, nos lleva a preguntar cómo puede ser posible llegar a causar tanta maldad. Abdel Hameed no solo perdió a sus hijos, sino también a su esposa y otros 22 miembros de su familia en este ataque.
Este tipo de hechos se están dando casi a diario en ese país, y sin embargo, a pesar de que vivimos en la época de la información, de las redes sociales y donde todo se puede apreciar en tiempo real, el mundo sigue sin reaccionar ante este holocausto en pleno siglo XXI.
¿Porque los países del primer mundo solo reaccionan a las desgracias que les pasan entre ellos? Por ejemplo, Perú vive actualmente una fuerte crisis económica y social por las inundaciones, pérdidas de vidas y de bienes materiales, y ni la mayoría de la prensa internacional ni los países más ricos han mostrado hasta el momento mucho interés por ofrecer ayuda.
Sin embargo, cuando hace tres semanas hubo un atentado en Londres donde murieron cuatro personas, miles de personas de todos los países comenzaron no solo a ofrecer ayuda sino también a donar dinero para ayudar a paliar el hecho.
Entonces ¿Por qué existe esa indiferencia para algunos y esa preferencia para otros? Pues simple y llanamente, vivimos en un mundo regido por poderes hipócritas donde solo cuentan los intereses propios. El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente, Lord Acton.



