Gabriel Herrera, presidente de la Junta de Propietarios del condominio Mikonos en Asia, negó que la presidenta Dina Boluarte haya ingresado de manera oficial al lugar el pasado 24 de febrero. Herrera afirmó que no se registró ningún vehículo del Estado en esa fecha y que el personal de seguridad no vio a la mandataria en el complejo residencial. Ante esta situación, el representante especuló que Boluarte “podría haber ingresado en la maletera de un auto o camuflada” si en efecto llegó al condominio. Según un informe de Narda Saavedra para La República.
“Es muy difícil que alguien no la hubiera visto. Desde el estacionamiento hasta la propiedad se deben caminar entre 50 y 100 metros. Puedo dar fe, por lo que me dice el personal de seguridad, que no llegó ningún auto del Estado ni motorizados. Los hubieran visto porque tienen visibilidad para ello”, subrayó Herrera, quien brindó su declaración ante la Comisión de Fiscalización.
Placas falsas y operativo policial en Mikonos
En su intervención, Herrera también señaló que dos autos con placas que parecían ser del Estado ingresaron al condominio en febrero, aunque tras una verificación se determinó que dichas placas eran fraudulentas. “Si estuvo y salió en algunos de estos carros con chapas fraudulentas, tendrá que averiguarse, pero, formalmente, ninguna comitiva del Estado llegó a la puerta de Mikonos”, declaró.
El presidente de la Junta de Propietarios relató, además, que el 24 de febrero la Policía Nacional del Perú (PNP) realizó un operativo en el lugar buscando al líder prófugo de Perú Libre, Vladimir Cerrón. El operativo fue dirigido por el general PNP Óscar Arriola y movilizó a 80 agentes, quienes únicamente contaron con permiso para patrullar las áreas comunes del condominio, pero no para ingresar a las propiedades privadas sin autorización.
Operativo y acceso a propiedades en la búsqueda de Cerrón
De las 66 propiedades en el sector D de Mikonos, la mayoría de los propietarios (63) otorgaron acceso voluntario a la PNP para que registraran sus casas. Sin embargo, dos viviendas, la 56 y la D22, exigieron una orden judicial para permitir el ingreso. La vivienda número 56 estaba alquilada por ciudadanos cubanos, mientras que en la D22 se observó actividad inusual y se reportó la entrada de vehículos con placas oficiales del Estado, que posteriormente fueron confirmadas como falsas. “Estos autos tenían lunas polarizadas”, añadió Herrera, destacando que la PNP identificó la presencia de vehículos sospechosos en el área.




