La reciente participación de Keiko Fujimori en el foro “Liderazgo y Resiliencia” en Santander, España, ha desatado fuertes críticas desde el ámbito político español, específicamente desde el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La lideresa de Fuerza Popular se encontraba en España para realizar diversas actividades y entrevistas en medios internacionales, donde también dejó abierta la posibilidad de postular nuevamente a la presidencia de Perú en las elecciones de 2026. Sin embargo, la inclusión de Fujimori en el foro de jóvenes líderes fue motivo de controversia y generó una respuesta directa del portavoz del PSOE, Daniel Fernández, quien manifestó que Fujimori no representa ningún modelo positivo para la formación de futuros líderes y criticó duramente su rol en la historia reciente de Perú.
Según el informe de La República, bajo la autoría de Alejandra López, Fernández afirmó que Fujimori “representa la peor historia de Perú” y solicitó formalmente al Ayuntamiento de Santander que no financie eventos que incluyan a figuras que, en su opinión, “no comparten valores democráticos”. En el comunicado, el PSOE condena la presencia de Fujimori en el evento y enfatiza que sus antecedentes familiares y sus propias posturas políticas son contrarias a los derechos fundamentales y a los valores de inclusión y democracia que el partido defiende en España. “Keiko Fujimori no es referente de nada positivo para participar en un evento orientado a la formación de jóvenes líderes”, sentenció Fernández.
Además de expresar el descontento por la participación de Fujimori en el foro, el PSOE solicitó que Santander, una ciudad que consideran “símbolo de apertura e inclusión”, deje de financiar actividades en las que participen personalidades con antecedentes que, según el partido, no representan ideales democráticos. “No queremos que nuestra ciudad sea punto de encuentro de intolerantes y propagadores de odio”, puntualizó Fernández. Esta declaración ha sido ampliamente recogida por medios españoles, generando un intenso debate sobre los criterios de selección de invitados para eventos financiados con fondos públicos.
En paralelo a las críticas, Fujimori realizó declaraciones sobre el contexto político peruano, destacando que aún no ha decidido si se presentará como candidata en las elecciones de 2026, lo que sería su cuarto intento por llegar a la presidencia. “No he tomado la decisión aún, es algo que debo discutir con mi familia y mis hijas”, comentó desde España. Fujimori mencionó que la decisión de postular no es su prioridad inmediata, aunque sigue evaluando su participación en un contexto de alta fragmentación política en Perú. “El panorama en Perú es único. Antes teníamos entre 8 y 12 partidos; ahora hay 35 partidos vigentes y, posiblemente, enfrentemos la próxima elección con 45 partidos”, añadió, subrayando que continúa dialogando con otros actores políticos para explorar posibles alianzas antes de definir su candidatura.
Fujimori también se refirió a su intención de fortalecer a Fuerza Popular como un partido institucional que vaya más allá de los liderazgos individuales. “Estoy trabajando en la formación de nuevos cuadros jóvenes para dar oportunidad a otras personas”, aseguró. La lideresa naranja, quien perdió en tres elecciones presidenciales (2011, 2016 y 2021), se mantiene como una figura polarizante en la política peruana, en particular debido al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, quien fue recientemente liberado tras recibir un indulto humanitario otorgado por el Tribunal Constitucional.




