El hospital Kamal Adwan, uno de los pocos centros operativos en el norte de Gaza, fue asediado y atacado por las fuerzas israelíes, según informaron autoridades de salud palestinas. El Dr. Hussam Abu Safiya, director del hospital, reportó que tanques y excavadoras israelíes ingresaron al recinto, disparando contra áreas del complejo y dañando infraestructura crítica, como la estación de oxígeno. “En lugar de recibir ayuda, estamos recibiendo tanques”, expresó Abu Safiya.
El asedio ha dejado al hospital al borde del colapso, con una necesidad urgente de suministros médicos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) logró llevar combustible y unidades de sangre al hospital, pero aún se carece de alimentos y agua suficientes. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, expresó preocupación por el bienestar de los pacientes y el personal refugiado en el hospital.
Las fuerzas israelíes afirman que sus operaciones en la zona se basan en información de inteligencia sobre presunta actividad terrorista. Sin embargo, el Ministerio de Salud de Gaza denuncia que las incursiones y los constantes bombardeos han dejado a miles de personas en situación de extrema vulnerabilidad.




