El atentado contra Jotwin Criollo, secretario del Sindicato Regional de Construcción Civil de Huánuco y miembro de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), ha generado gran conmoción en la región. La tarde del 25 de octubre, Criollo fue atacado por sicarios mientras transitaba junto a un familiar por la intersección de los jirones Constitución y Bolívar en Huánuco. Dos hombres en motocicleta le dispararon, alcanzándole en el cuello, aunque la bala quedó alojada cerca de su clavícula sin comprometer órganos vitales. Tras recibir atención de urgencia en el Hospital Regional Hermilio Valdizán, fue trasladado a EsSalud, donde se mantiene en condición estable, según su colega Américo Cárdenas.
El ataque coincide con tensiones dentro del gremio debido a las próximas elecciones sindicales y las controversias sobre la administración de la bolsa de trabajo. Criollo había denunciado anteriormente amenazas de muerte vinculadas a su rol en el sindicato y en la supervisión de obras públicas. Los conflictos se habrían intensificado en los últimos meses, debido a la lucha por el control de contratos en proyectos de construcción regional, situación en la que también estarían involucrados exdirigentes que fueron expulsados del sindicato y que ahora buscan recuperar influencia en la organización.
La violencia contra dirigentes sindicales en Huánuco es un problema recurrente, asociado a disputas internas y a la presencia de mafias que buscan controlar el sector de la construcción civil en la región. Criollo, conocido por sus demandas de transparencia y respeto a los derechos laborales, ha manifestado en repetidas ocasiones que no cederá ante las amenazas y continuará su trabajo, a pesar de las adversidades. Las autoridades están investigando el incidente, aunque hasta el momento no se ha identificado a los autores ni las motivaciones exactas del ataque.




