Asesor del Gorehco Enfrenta acusaciones por terrorismo junto a líderes de Sendero Luminoso

Corte Superior de Justicia investiga la relación de Germán Bedoya con Sendero Luminoso y el Movadef

En un proceso judicial pendiente ante la Corte Superior Nacional de Justicia Penal Especializada, Germán Bedoya Gómez, Gerente de Asesoría Legal del Gobierno Regional de Huánuco (GOREHCO), se encuentra involucrado junto a conocidos líderes del terrorismo en Perú, como Abimael Guzmán y Elena Iparraguirre, entre otros. El caso, relacionado con el delito de terrorismo, ha suscitado controversia debido a las implicaciones que acarrea la vinculación de una figura del ámbito regional con personas identificadas como cabecillas de Sendero Luminoso, un grupo responsable de uno de los capítulos más violentos en la historia reciente del país.

La naturaleza del caso ha generado atención mediática, ya que se incluye a Bedoya Gómez en un proceso judicial de alta relevancia por sus posibles vínculos con el Movadef, el brazo político del senderismo, según varias investigaciones periodísticas. Este proceso involucra también a otros implicados en la estructuración y promoción de actividades relacionadas con el ideario de Sendero Luminoso, que, a pesar de haber sido debilitado a lo largo de los años, sigue siendo un tema delicado y polarizador en la sociedad peruana.

Contexto de la investigación

El documento judicial subraya que Germán Bedoya Gómez se encuentra siendo procesado junto a Abimael Guzmán, Elena Iparraguirre y Osmán Morote, todos ellos reconocidos líderes de Sendero Luminoso, acusados de orquestar diversos actos terroristas que tuvieron su auge durante las décadas de 1980 y 1990. La inclusión de Bedoya Gómez en este proceso parece estar relacionada con su historial profesional como abogado defensor de personas acusadas de terrorismo.

El caso se basa, en parte, en una publicación del diario La República del año 2012, que incluía a Bedoya en un organigrama del Movadef, el movimiento por los derechos fundamentales que ha sido señalado por muchos como una extensión de Sendero Luminoso. A pesar de las aclaraciones del abogado, su presencia en dicho documento ha sido uno de los elementos clave en su vinculación a este proceso judicial.

Este tipo de situaciones ha sido motivo de discusión dentro de las investigaciones de terrorismo en Perú, donde los abogados defensores de presuntos terroristas pueden ser percibidos como colaboradores de estos movimientos. La línea entre la defensa legal y la simpatía o colaboración con dichos movimientos es estrecha, lo que ha llevado a que figuras como Bedoya sean investigadas a profundidad.

Declaraciones de Germán Bedoya Gómez

En respuesta a estas acusaciones, Germán Bedoya Gómez ha declarado que las imputaciones en su contra son injustas y carecen de fundamento sólido. En su defensa, Bedoya asegura haber sido víctima del terrorismo, ya que su padre fue asesinado en un ataque terrorista cuando era catedrático de la Universidad Nacional del Altiplano. Este hecho lo forzó a trasladarse a Lima para continuar sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

“Yo quedé huérfano por una acción terrorista, cuando mi padre era catedrático de la Universidad Nacional del Altiplano. En ese sentido, nosotros fuimos víctimas de terrorismo. Producto de esto, me tuve que ir a la ciudad de Lima, donde estudié en la UNMSM (Universidad Nacional Mayor de San Marcos). Ahora se menciona que estoy en un proceso, y efectivamente, cuando yo ejercía mi carrera como abogado litigante, tuve la oportunidad de defender a varios, incluso huanuqueños, acusados de terrorismo, y logré la liberación de bastantes que eran inocentes.

En sus palabras, él se dedicó a la defensa legal de personas acusadas de terrorismo en su ejercicio profesional, logrando la absolución de muchas de ellas, lo que en su opinión fue malinterpretado por la prensa y las autoridades judiciales. Bedoya aclara que nunca fue parte del Movadef ni de ninguna organización vinculada a actividades terroristas, y que su inclusión en el organigrama del 2012 fue un error que intentó corregir mediante una carta notarial enviada a La República. Según sus declaraciones, el medio respondió a su solicitud y el asunto quedó “cerrado”, pero fue nuevamente involucrado en el caso en el año 2014, lo que ha prolongado el proceso judicial en su contra.

Además, Bedoya asegura que su carrera en el sector público no debería verse afectada por este proceso, señalando que no existe ningún impedimento legal que le impida ejercer funciones en el Gobierno Regional de Huánuco.

“A mí califíquenme por mi trabajo. Si ven que la asesoría legal no funciona, ahí es donde me pueden cuestionar, pero no por cosas personales que ya fueron aclaradas,” manifestó Bedoya en una reciente entrevista.

Dato:

A pesar de sus aclaraciones, el proceso judicial sigue abierto, y Bedoya continúa bajo investigación. El caso plantea interrogantes sobre la línea que separa la defensa legal de los acusados de terrorismo y las posibles asociaciones indirectas que pueden derivar de ello, especialmente en un contexto tan delicado como el de la lucha antiterrorista en Perú.