Amarilis intensifica lucha contra la delincuencia con tecnología avanzada y patrullajes estratégicos

Patrullajes por cuadrantes en Amarilis logran reducir robos y capturar delincuentes

En la búsqueda por mejorar la seguridad ciudadana, Amarilis ha dado pasos significativos bajo la dirección del abogado Guillermo Marticorena Yacila, gerente del Área de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad. Desde su asunción en enero de 2023, Marticorena, con una vasta experiencia de 24 años en la Policía Nacional, ha implementado un conjunto de estrategias basadas en la identificación de los puntos más críticos de la ciudad, la optimización de los recursos municipales y la coordinación con la Policía Nacional del Perú (PNP). En entrevista exclusiva con el Diario Ahora, Marticorena detalla los avances logrados, los desafíos persistentes y las propuestas para enfrentar fenómenos delictivos como el sicariato y la extorsión, que amenazan con expandirse en la región.

Mapeo del delito y patrullaje integrado

Uno de los primeros pasos que dio Marticorena al asumir el cargo fue realizar un diagnóstico exhaustivo de la situación delictiva en Amarilis. “Lo primero que hicimos fue elaborar el mapa del delito, también conocido como el mapa caliente. Este es un instrumento esencial que permite identificar los puntos de mayor incidencia delictiva en la ciudad”, explicó Marticorena. Esta herramienta fue clave para redirigir los patrullajes hacia las zonas más conflictivas, que incluyen áreas con poca iluminación y sectores frecuentados por estudiantes, quienes son las principales víctimas de robos al paso.

Basado en este mapeo, Amarilis fue dividida en cuatro cuadrantes, cada uno de los cuales está cubierto por patrulleros y motocicletas del Serenazgo. “Estos cuadrantes nos permiten distribuir mejor a nuestros efectivos y concentrar los esfuerzos en las zonas más peligrosas”, indicó Marticorena. A lo largo de 2023, el Serenazgo intensificó los patrullajes en áreas críticas como San Luis, La Esperanza y los alrededores de la Universidad de Huánuco, donde el robo de celulares y carteras es un problema recurrente.

El gerente subrayó que el trabajo conjunto con la Policía Nacional ha sido fundamental. “Hemos logrado establecer un patrullaje integrado en el que participamos con la PNP. Nosotros facilitamos vehículos y personal para trabajar en conjunto, cubriendo de manera más efectiva las áreas con mayor riesgo”, señaló. Esta colaboración ha permitido no solo aumentar la presencia en las calles, sino también mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.

Tecnología y modernización del Serenazgo

Uno de los pilares de la estrategia implementada por Marticorena ha sido la incorporación de tecnología y equipamiento moderno. El personal del Serenazgo ha sido equipado con uniformes nuevos, chalecos antibalas y dispositivos de comunicación de alta calidad, como radios Motorola. Se han incorporado también chalecos antidisturbios, conocidos como “tipo Robocop”, para brindar mayor protección a los agentes durante situaciones de riesgo.

A esto se suman 20 cámaras adicionales gestionadas por la municipalidad a través de una donación privada. “Estas cámaras son fundamentales para tener un monitoreo constante en los puntos críticos y poder actuar de manera preventiva o reaccionar con mayor rapidez”, explicó Marticorena.

Una de las innovaciones más importantes es el uso del sistema QR SOS Amarilis, que permite a los ciudadanos reportar emergencias de manera rápida y directa a las autoridades locales. “Este sistema es una herramienta crucial para brindar atención oportuna en situaciones de emergencia, ya que nos permite localizar a la persona y enviar el auxilio necesario de manera inmediata”, manifestó el gerente de Seguridad Ciudadana.

Propuestas a futuro: enfrentar el sicariato y la extorsión

A pesar de los avances, Marticorena reconoce que la lucha contra la delincuencia sigue enfrentando importantes desafíos, especialmente con la creciente migración de delitos más complejos desde otras regiones del país. El gerente expresó su preocupación por el sicariato y la extorsión, dos fenómenos que han afectado gravemente a ciudades como Lima y Piura, y que podrían llegar a Huánuco si no se toman medidas preventivas.

“El sicariato y la extorsión no están muy lejos. Sabemos que en otras regiones estos delitos se han incrementado, y no queremos que eso suceda aquí. La delincuencia organizada migra hacia zonas donde percibe menor control. Por eso, es crucial adelantarnos”, afirmó Marticorena. Para combatir estos delitos, Marticorena propone la implementación de una estrategia multisectorial que involucre a diversas instituciones, como la Policía Nacional, las juntas vecinales y las entidades del Estado.

Entre sus propuestas, el gerente sugiere la creación de un equipo especializado en inteligencia y prevención del crimen organizado, que cuente con agentes capacitados y un sistema de vigilancia más robusto. “Es fundamental que la Policía Nacional y el Serenazgo trabajen de la mano en un servicio de inteligencia activo, que permita identificar y desarticular a las bandas delictivas antes de que puedan operar en nuestra ciudad”, explicó.

Asimismo, Marticorena destacó la importancia de la colaboración ciudadana. “El apoyo de la comunidad es clave. Queremos que los vecinos no tengan miedo de reportar actividades sospechosas. Toda la información que puedan proporcionar es valiosa para frenar el crimen”, añadió.

Dato:

Aunque las estrategias actuales han dado frutos, como la captura de delincuentes y la recuperación de vehículos robados, Marticorena advierte que los recursos disponibles siguen siendo insuficientes para atender a la creciente demanda de seguridad en Amarilis, que cuenta con más de 93 000 habitantes. Actualmente, el Serenazgo dispone de cuatro patrulleros, 10 motocicletas y 70 agentes distribuidos en tres turnos, un número que el gerente considera limitado. “Necesitamos al menos 200 serenos, más vehículos y equipos, y casetas de auxilio rápido en varios puntos de la ciudad”, subrayó.