Estrategia de silencio: Boluarte se aleja de la prensa y lanza microinformativo presidencial

Desde el estallido del escándalo por los relojes Rolex, la presidenta Dina Boluarte ha evitado responder directamente a la prensa, delegando esta tarea a sus ministros, asesores y a las redes sociales del Gobierno. Han pasado más de 60 días desde que la mandataria se dirigió a los medios por última vez, en julio de 2024, tras su viaje a China. Este distanciamiento se produjo después de que Boluarte no lograra aclarar de manera convincente el origen de uno de los lujosos relojes que portaba en actividades oficiales.

Inicialmente, Boluarte aseguró que el reloj era fruto de su trabajo y un “objeto de antaño”, pero esta explicación solo generó más preguntas. Luego, tras un allanamiento en su vivienda y en Palacio de Gobierno, así como una declaración ante el Ministerio Público, la presidenta admitió que los relojes eran un préstamo del gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, lo que reavivó el escándalo.

A raíz de estos hechos, Boluarte ha optado por el silencio, dejando a su vocero, Fredy Hinojosa, y a otros funcionarios la tarea de comunicar las acciones del Ejecutivo. Hinojosa fue presentado como vocero oficial el 3 de mayo de 2024, con el objetivo de “fortalecer la transparencia” y mejorar la difusión de las actividades de la presidenta. Sin embargo, su presentación se hizo a través de un video grabado, y aunque posteriormente dio algunas conferencias de prensa, su participación se fue diluyendo con el tiempo, limitándose a informes que evitaban temas polémicos.

El microinformativo “Presidencia informa”

En junio de 2024, Boluarte lanzó un microinformativo semanal titulado “Presidencia informa”, donde se destacan las acciones más relevantes del Gobierno. Este espacio, difundido los lunes a través de las redes sociales, ha sido otra estrategia para evitar la confrontación directa con la prensa. Aunque el microinformativo aborda proyectos importantes como el Megapuerto de Chancay o la respuesta a incendios forestales, ha omitido temas críticos, como la reciente ola de extorsiones y el paro de transportistas que afecta a diversas zonas del país.

Críticas por el manejo de la comunicación presidencial

El alejamiento de Boluarte de los medios y su enfoque en comunicaciones controladas ha generado críticas por parte de la opinión pública y los sectores políticos. La falta de respuestas directas sobre temas clave, como las investigaciones sobre su patrimonio y el manejo de las crisis internas, ha alimentado la percepción de que su gobierno evita la transparencia. En momentos en que el país enfrenta graves problemas de seguridad y descontento social, esta estrategia ha sido vista como una maniobra para eludir el escrutinio público.

A pesar de los esfuerzos por mantener una imagen controlada a través de sus voceros y el microinformativo, la ausencia de respuestas claras sobre asuntos polémicos continúa generando incertidumbre sobre el liderazgo de Boluarte en medio de las crecientes tensiones en el país.