En un país donde la justicia a menudo parece estar bajo la sombra de la corrupción, los recientes eventos en Huánuco añaden otro capítulo indignante a esta crónica. Un fallo judicial emitido por el juez del Juzgado Civil de La Unión ha causado revuelo al entregar, como supuesta herencia ancestral, 1500 hectáreas a la familia Chávez Lanfranchi. Esta decisión afecta no solo a la comunidad campesina de Aguamiro, sino también a uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de la región: Huánuco Pampa.
El fallo se dictó sin que los comuneros de Aguamiro tuvieran la oportunidad de defender sus tierras y sin que las autoridades pertinentes intervinieran para proteger los vestigios históricos. En una clara muestra de desidia, la Dirección de Cultura, encargada de resguardar el patrimonio cultural del país, no se involucró en el proceso, permitiendo que un área histórica fuera entregada a particulares sin resistencia.
Esta resolución no solo compromete las tierras ancestrales de la comunidad de Aguamiro, sino que además abarca escuelas, centros de salud y carreteras construidas por las autoridades locales. La comunidad ha sido brutalmente desplazada por una decisión que prioriza los intereses privados sobre el bien común y el legado cultural. Los restos arqueológicos de Huánuco Pampa, que datan de más de 1500 años y representan un legado invaluable de la civilización incaica, ahora se encuentran en riesgo de ser explotados o destruidos por particulares.
Es urgente que las autoridades de Huánuco, encabezadas por el gobernador regional, intervengan de inmediato. Este fallo debe ser revertido antes de que las protestas y la indignación popular escalen. No se puede permitir que el patrimonio arqueológico de Huánuco Pampa, que ha sobrevivido siglos, sea arrebatado a la comunidad y entregado a particulares sin consideración alguna por su valor histórico.
El fallo del juez no solo afecta a la comunidad de Aguamiro, sino también a todo el país, ya que el legado de nuestros ancestros no puede ser puesto en manos privadas. Las autoridades deben actuar de inmediato para corregir esta injusticia y garantizar que Huánuco Pampa, con su vasta riqueza cultural, siga siendo un bien de todos los peruanos.




