Se inunda colegio con 200 niños en plenas labores escolares

Un auténtico drama padecieron ayer los integrantes de la Institución Educativa n.° 33032 Brisas del Huallaga de Tingo María, donde estudian más de 200 niños por una inundación que los sorprendió cuando se encontraban desarrollando la jornada escolar; la directora Rocío Alvarado decidió convocar de inmediato a los padres de familia para que recojan a sus hijos. El director de la UGEL Leoncio Prado, Jesús Barrueta Tarazona, se constituyó hasta el local y conjuntamente con la directora decidió suspender las labores escolares para evitar cualquier percance con los alumnos.
La UGEL Leoncio Prado, que se encuentra a 200 metros del local escolar, constató la situación y apoyó en la búsqueda de soluciones observando que los padres de familia tuvieron que cargar a sus hijos para evacuarlos porque la inundación de las aulas alcanzaba entre 40 a 50 cm de altura, lo que motivó que se colocara una fila de sillas por donde los niños caminaron para salir hasta el exterior del local. Constató que la fuerte lluvia producida desde horas de la madrugada fue la causa por la cual se incrementó el caudal de un riachuelo que colindan con el colegio y que se desbordó e inundó muy rápido la infraestructura.
Pascual Barrueta en comunicación con el diario Ahora, señaló que le sorprendió observar que conforme pasaban los minutos aumentaba el caudal del riachuelo, por lo que se justifica la suspensión de clases ante el temor del desborde que inundó el patio y salones del primer piso. Refirió que las lluvias que se anuncian para los siguientes días en la selva, dejan en zozobra a los padres de familia porque temen nuevas inundaciones y huaicos que afectarían a esta parte del país, como viene sucediendo en Lima, Piura y otros partes de nuestro territorio.
Comunidad educativa pide urgente atención
Los padres de familia y docentes expresaron su preocupación por este hecho que volvió a ocurrir después de algunos años, lo que demuestra que se debe buscar soluciones de ingeniería para canalizar el agua de un modo adecuado sin afectar el normal desarrollo de las labores escolares y se ponga en riesgo la salud e integridad de los niños, profesores y personal que labora en esa institución educativa.