La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso desestimó este jueves una denuncia contra la presidenta Dina Boluarte por las muertes durante las protestas de 2022 y 2023, pero admitió la acusación en el caso conocido como ‘Rolexgate’. La decisión de no tramitar la denuncia por homicidio calificado, que implicaba a la presidenta y a varios exministros, se tomó con 14 votos en contra, pese a las 77 muertes reportadas en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Por otro lado, la misma comisión admitió la acusación por cohecho pasivo impropio en relación con varios relojes de lujo no declarados que Boluarte habría recibido del gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima. Según la fiscalía, estos regalos estaban vinculados a la emisión de decretos que beneficiaron al gobernador y su región, lo que sugiere un acto doloso por parte de la mandataria.
El escándalo de los relojes, que incluye artículos de lujo como Rolex, aretes de oro y una pulsera con diamantes, fue revelado en un reportaje en marzo, provocando una investigación del Ministerio Público. Boluarte inicialmente defendió la procedencia de los relojes como fruto de su esfuerzo y luego admitió que eran un préstamo, reconociendo que aceptar los regalos fue un error político.
Este desenlace ocurre en un contexto donde Amnistía Internacional ha cuestionado la responsabilidad penal de Boluarte por no actuar adecuadamente ante el uso excesivo de la fuerza durante las manifestaciones. La controversia continúa mientras la nación se prepara para enfrentar las ramificaciones legales y políticas de estas decisiones.




