Huánuco merece una gestión pública profesional

La reciente visita del gobernador de Huánuco a Lima ha dejado al descubierto una serie de deficiencias en la gestión pública regional que merecen una reflexión profunda y crítica. Lo que debía ser una oportunidad para impulsar el desarrollo de nuestra región se convirtió en un episodio que evidencia la falta de preparación y profesionalismo en los más altos niveles de nuestra administración local.

El viaje a la capital, con el propósito de reunirse con el premier y el ministro del MTC y gestionar obras cruciales para Huánuco, se vio empañado por errores básicos de protocolo y planificación. La ausencia de una solicitud detallada, que incluyera los temas a tratar y la lista de asistentes, no solo entorpeció la gestión sino que también proyectó una imagen de improvisación que poco favorece a nuestra región.

Esta situación pone de manifiesto la urgente necesidad de contar con asesores expertos en relaciones institucionales y gestión pública en el equipo del gobernador. La humildad para reconocer las propias limitaciones y buscar el apoyo necesario es una virtud esencial en todo líder efectivo, y es momento de que nuestras autoridades la demuestren.

Sin embargo, sería injusto no señalar que la responsabilidad de este desencuentro no recae exclusivamente en la delegación huanuqueña. La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) debería mostrar mayor flexibilidad y respeto hacia las autoridades regionales. El trato recibido, limitando drásticamente el tiempo de audiencia y excluyendo a la mayoría de la delegación, no contribuye a fortalecer las relaciones entre el gobierno central y las regiones, tan necesarias para el desarrollo equilibrado del país.

Este incidente debe ser visto como una oportunidad de aprendizaje y mejora. Es imperativo crear una oficina de Relaciones Institucionales en el Gobierno Regional, dotada de profesionales experimentados en gestión pública y protocolo. Asimismo, es fundamental establecer un programa de capacitación continua para funcionarios regionales en temas de gestión, planificación y relaciones intergubernamentales.

La implementación de un sistema de planificación y seguimiento de gestiones ante el gobierno central, con indicadores claros y objetivos medibles, ayudaría a prevenir situaciones similares en el futuro. Además, es crucial fomentar una cultura de autocrítica y mejora continua en la administración regional.

Huánuco merece una gestión pública profesional, eficiente y respetuosa, tanto de parte de sus autoridades regionales como del gobierno central.