En un reciente operativo en Huánuco, la policía detuvo a Luis Carlos Santillán Condezo, inspector de tránsito de la Municipalidad Provincial, y a Adalberto Reyes Esteban, conocido como “Perejil”, por estar involucrados en delitos contra la administración pública. Ambos son acusados de cohecho pasivo propio, es decir, de recibir dinero ilegalmente.
La detención se produjo luego de que Gabriel Echevarría Saravia, un transportista local, denunciara que desde hace más de tres meses Santillán exigía entre 40 y 50 soles para permitir a los colectivos operar sin problemas. Si no se cumplía con el pago, Santillán amenazaba con enviar los vehículos al depósito municipal.
La captura de Reyes Esteban ocurrió a las 6:00 p.m. del 10 de julio cerca de un paradero de la empresa de transportes “Turismo Loma Blanca”. Reyes, al ser interrogado, admitió haber recibido 40 soles de parte de Echevarría, pero declaró que lo hizo por encargo de Santillán. Al día siguiente, la policía detuvo a Santillán en la Plaza de Armas a las 5:30 a.m. y lo trasladó a la sede policial para las diligencias correspondientes.
El colectivero proporcionó como evidencia audios y capturas de pantalla de conversaciones en WhatsApp, donde se pactaba la entrega de dinero a “Perejil”, señalado como personal de confianza del inspector. Este caso ha suscitado preocupaciones sobre la corrupción en el sistema de tránsito local y la integridad de los funcionarios encargados de su regulación.
A pesar de los intentos de contacto, la gerente del área de transportes de la municipalidad, Ligia Ávila Figueroa, no ha respondido a las llamadas ni a los mensajes para comentar sobre las medidas que tomará la municipalidad ante la detención de Santillán.




