Ante el anuncio de Southern del reinicio de las actividades en la zona surge la preocupación por el posible rebrote de violencia en la provincia de Islay, Arequipa.
El anuncio del inicio de las actividades del proyecto Tía María en la provincia de Islay, Arequipa, ha generado reacciones a favor y en contra de una megaobra que, según el Instituto Peruano de Economía, produciría al año alrededor de 120,000 toneladas de cobre, generaría aproximadamente 9 mil puestos de trabajo y abonaría al Estado casi 5,460 millones de soles por concepto de canon minero y regalías durante 20 años de operaciones.
Es un proyecto emblemático que ha estado guardado por varios gobiernos y nadie se ha atrevido a sacarlo adelante. Este gobierno está venciendo la posición ideológica de un sector sur y eso es un golazo; es una buena noticia en temas cualitativos, aunque en temas cuantitativos recién se verán los efectos cuando empiece la producción de cobre. Yo veo que Ejecutivo va a estar en un segundo plano en el tema de las coordinaciones, pero sí tiene que ponerse a la expectativa para apoyar ante cualquier amenaza de conflicto social
Desde el punto de vista del Ejecutivo, Tía María, con una inversión estimada de 1,400 millones de dólares, abre un abanico de oportunidades para las empresas mineras, impulsando el crecimiento económico nacional y generando un impacto positivo en las comunidades locales, en un marco donde la Encuesta Anual de Compañías Mineras 2023 del Instituto Fraser de Canadá ubica al Perú en el puesto 59 del Índice de Atractivo a la Inversión.




