La Primera Fiscalía Provincial de Familia de Leoncio Prado, bajo la dirección de la fiscal María del Carmen Ayasta Vallejo, ha conseguido un cambio significativo en la sentencia de un caso de violación sexual involucrando a menores. Tras apelar una decisión inicial del Primer Juzgado de Familia, la Sala Mixta Descentralizada de Tingo María ha resuelto internar a un adolescente de 17 años, hallado culpable de violar a otro joven de 15 años, en el Centro Juvenil de Diagnóstico Terapéutico y Rehabilitación de Pucallpa durante cuatro años.
La decisión de apelar surgió después de que la sentencia original dictara solo 12 meses de libertad asistida para el infractor, un veredicto que la fiscalía consideró insuficiente y desproporcionado dada la gravedad del delito. La fiscal Ayasta Vallejo argumentó que esta medida no satisfacía el interés superior de la víctima ni del infractor, ambos merecedores de una resolución que verdaderamente refleje la seriedad del acto y promueva la rehabilitación efectiva del joven delincuente.
Este nuevo fallo no solo busca proporcionar una sanción adecuada al joven infractor sino también garantizar un entorno que facilite su rehabilitación y reinserción social. La medida se alinea con una perspectiva más amplia de justicia restaurativa, enfocada en la recuperación del menor y la prevención de futuros delitos.




