El Desencuentro

Lo sucedido en Leoncio Prado refleja una profunda desconexión entre las autoridades regionales y la población de Tingo María. La ausencia del gobernador en la asamblea convocada por los dirigentes locales, sumada al rechazo de la comisión técnica enviada en su reemplazo, solo ha empeorado el ya existente ambiente de tensión y desconfianza.

Si bien es comprensible la frustración de los pobladores ante la falta de atención a sus demandas, la expulsión de los representantes del gobierno, al menos sin haberlos escuchado, consideramos un error. ¿Por qué? Pués de escuchar lo que tenían que decir, hubiera brindado dos posibilidades bastante claras, la primera que el equipo técnico, en un momento de lucidez y honestidad, podría haber ofrecido la información que tanto ha reclamado el Comité de Lucha, y la segunda opción, si la información no era lo suficientemente clara y satisfactoria, pues la salida del paro hubiera sido la respuesta más contundente obvia a tomar.  Sin embargo, el presidente del Comité de Lucha, Raúl Maguiña, decidió invitarlos a irse.

Por supuesto que es entendible que el pueblo de Leoncio Prado ya esté cansado e indignado de tanto paseo. Según han afirmado los dirigentes, la decisión ha sido tomada, se realizará un paro para el mismo 24 de junio, fecha de la fiesta más grande que celebra la selva.

Entendemos que es necesario restablecer el diálogo de manera respetuosa y constructiva. Y se supone que es como debe de ser, como autoridad, el gobernador Antonio Pulgar debe de escuchar a la ciudadanía de Leoncio Prado y responder a sus preguntas de manera sincera.

Por decir, no es muy serio decir que no se tiene un panorama claro para la construcción del puente Castillo Grande, ya estando un año y medio en el cargo. Se ha tenido el tiempo suficiente para evaluar de manera técnica todas las alternativas habidas y por haber, entonces ya se debe de tener las cosas claras, solo hay que decirlo.

El diálogo es la clave para superar esta crisis y encontrar soluciones duraderas. Tanto el gobierno regional como los dirigentes locales deben asumir su responsabilidad y mostrar disposición para escucharse mutuamente. Sólo a través de un intercambio sincero y empático se podrán comprender las necesidades y prioridades de cada parte.

Es fundamental que el gobernador demuestre su compromiso con Tingo María y atienda personalmente a los reclamos de la población. Al mismo tiempo, los dirigentes locales deben garantizar un ambiente propicio para el diálogo, evitando acciones que puedan generar más confrontación.