Corea del Sur ha anunciado que este domingo retomará sus campañas de propaganda dirigidas hacia Corea del Norte, utilizando altavoces en la frontera, como respuesta a las recientes acciones provocativas de Pyongyang. Esta decisión se produce tras el lanzamiento de 330 globos cargados de basura por parte de Corea del Norte hacia territorio surcoreano.
La presidencia surcoreana declaró que la responsabilidad de la escalada de tensiones recae completamente en el Norte, y aseguró que las transmisiones con altavoces buscarán enviar “mensajes de luz y esperanza” para los ciudadanos y el ejército del Norte. Este tipo de propaganda había sido utilizada previamente, la última vez en 2016, tras una prueba nuclear de Corea del Norte.
El presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, ha suspendido un acuerdo militar de distensión de 2018 que buscaba reducir las tensiones y evitar escaladas militares, permitiendo así la reanudación de ejercicios de disparos reales y la propaganda sonora en la frontera. Esta medida incrementa el riesgo de un conflicto armado, según expertos, quienes advierten que Corea del Norte podría responder de manera agresiva a los mensajes.
La comunidad internacional observa con preocupación el aumento del riesgo de confrontaciones militares en la región.




