La candidata presidencial mexicana Xóchitl Gálvez denunció el uso del “aparato del Estado” a favor de su rival, la ganadora Claudia Sheinbaum, y anunció impugnaciones a los resultados electorales. Gálvez, quien se postuló por una coalición de partidos de centroderecha, afirmó en un comunicado en la red social X que, aunque reconoce su derrota y respeta el conteo oficial, considera que enfrentó una “competencia desigual”.
Según los datos proporcionados por el Instituto Nacional Electoral (INE), con el 90% de los votos contados, Sheinbaum, candidata de izquierda, obtuvo el 59% de los votos, superando por treinta puntos a Gálvez. La candidata opositora argumentó que la campaña estuvo marcada por una intervención indebida del gobierno en favor de Sheinbaum, lo que presuntamente incluyó el apoyo de elementos del crimen organizado que habrían amenazado y atacado a candidatos de la oposición.
Gálvez destacó la necesidad de mantener la división de poderes y los contrapesos en México para defender al país del “autoritarismo y mal gobierno”. Aunque no especificó si las impugnaciones se limitarán a la elección presidencial o se extenderán a las elecciones legislativas y locales, donde el partido de Sheinbaum también obtuvo una victoria significativa, Gálvez subrayó que el proceso electoral estuvo lejos de ser equitativo.
Este ciclo electoral ha estado particularmente marcado por la violencia, con el asesinato de 26 aspirantes antes de la jornada electoral y un candidato más en el estado de Oaxaca la noche después de los comicios, evidenciando el tenso clima político y de seguridad que rodeó estas elecciones.




