En un giro judicial notable, los magistrados de la Sala de Apelaciones de Huánuco absolvieron al suboficial PNP Dony Edwin Rodríguez De La Cruz, quien había sido condenado en primera instancia por los delitos de abuso de autoridad y contra la fe pública. La acusación fue inicialmente promovida por el abogado Ronald Illatopa Machuca tras un incidente ocurrido en agosto de 2016, cuando Rodríguez, en función de su cargo en la Sección Tránsito de Huánuco, intervino a Illatopa por una supuesta infracción de tránsito.
El conflicto se originó cuando Illatopa fue detenido en la intersección de los jirones Abtao y Huánuco porque, según los agentes, su acompañante no llevaba puesto el cinturón de seguridad. Además, Illatopa fue acusado de negarse a firmar la papeleta de infracción, que incluía según él, información falsa añadida por los oficiales. La situación escaló cuando Rodríguez y su compañero, el suboficial Eloy Apolinario Tadeo, quien también patrullaba en motocicleta, reportaron la infracción.
Durante el juicio de primera instancia, ambos policías fueron sentenciados a 6 años de cárcel. Sin embargo, al revisar el caso, la Sala de Apelaciones encontró insuficiencias en las pruebas presentadas y en el análisis realizado por el juez de primera instancia. En su resolución, los jueces apelaron al principio de razón suficiente y destacaron que existía un estado de duda razonable sobre la veracidad de los hechos tal como fueron presentados.
Los jueces argumentaron que Illatopa, a pesar de negar la legalidad de la intervención, optó por comunicarse directamente con una funcionaria del Ministerio Público y un mayor de la Policía Nacional durante el procedimiento, en lugar de seguir los canales regulares que habrían permitido una evaluación formal y objetiva de la situación. Además, señalaron que el abogado poseía un registro fílmico del incidente que no fue suficientemente considerado durante el juicio inicial.
Esta decisión de la Sala de Apelaciones no solo revoca la sentencia anterior sino que también absuelve completamente a Rodríguez De La Cruz de las acusaciones, cerrando un caso que había destacado por sus complejidades y las implicaciones de las acciones policiales en el ejercicio de la ley.




