LAS MUJERES ALZAMOS NUESTRA VOZ

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jiménez

28.05.24

«Es muy alta la brecha de diferencia para la mujer y para el hombre La gente siempre se basa en las estadísticas y eso no es el reflejo absoluto de la realidad, no hay igualdad y no estamos cerca de conseguirla. Tenemos que mirar cómo todavía se trata a las mujeres en estos ámbitos. Aún somos víctimas de mucha discriminación, de mucho acoso laboral, hostigamiento y abuso sexual. Es lamentable”. (Elia Simeone presidenta de AMMPE World).

Del 23 al 27 de septiembre se realizará en Chile el XXV Congreso Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras, organizado por el AMMPE. Este encuentro será en la Ciudad de Punta Arenas, lugar al que llegarán periodistas mujeres de todos los países a conversar y exponer sus experiencias e inquietudes y, de paso, conocerán parte de la Patagonia, es el escenario ideal para tratar los temas que están relacionados con todo lo que enfrentamos las mujeres en el ámbito profesional. Las luchas pendientes que han surgido con nuestra experiencia personal y lo que hemos visto con nuestros pares.

Simeone, nos habla sobre la marcada desigualdad entre hombres y mujeres, y nos dice: “Tengo la seguridad que, en general, no tenemos el mismo acceso a estar en los circuitos de poder, acceso directo a fuentes que son importantes. No tenemos acceso a las capacitaciones, a perfeccionarnos. Poder participar de un encuentro como este seminario es una oportunidad, la creación de un referente. Esta es una señal de descentralización. Chile ha realizado este congreso mundial por cuatro veces y es la primera vez que se va a realizar fuera de Santiago.”

Es una muestra de cómo si hablamos de desigualdades también nos tenemos que hacer cargo de las desigualdades que se vive fuera del epicentro del país. Así mismo se hará homenaje a Gabriela Mistral, como que en Chile se ha subestimado su figura, y es necesario valorar la trascendencia de quien abrió enseñanzas transversales en cuanto a edad e intereses. Nos dice Simeone, tenemos que pensar que ella habló de los derechos de la mujer, de los derechos de los niños, el acceso a la educación y de los derechos de los pueblos indígenas.

Fue la primera mujer cónsul de Chile y fue embajadora activa centrando su atención en los temas que mencioné anteriormente, enfocándose en intereses que apuntaban a la desigualdad.

Otra figura de mujer que reconoceremos será Lucía Godoy Alcayaga, ella viene en 1918 hasta 1920. Fue la directora del Liceo de niñas. Vivió en Punta Arenas dos años muy intensos en los que en poco tiempo logró avances muy importantes, como, por ejemplo, hacer una escuela vespertina para trabajadores y trabajadoras; es una figura presente que va a tener un gran protagonismo en esta instancia mundial, y en el que todos vamos a tomar su bandera de lucha, una de sus obras más emblemáticas es “Desolación”. Gran parte de lo que plasma en ese trabajo es inspiración de sus vivencias en Magallanes. El año pasado se cumplieron 100 años de ese trabajo literario, por eso también quisimos que fuera parte de este congreso.

Sin lugar a duda, hay una muy alta la brecha de diferencia para la mujer y para el hombre. La gente siempre se basa en las estadísticas y eso no es el reflejo absoluto de la realidad, no hay igualdad y no estamos cerca de conseguirla, prueba de ello es que aun somos víctimas de mucha discriminación, de mucho acoso laboral, hostigamiento y abuso sexual.

Aun las mujeres periodistas, no son consideradas para realizar cobertura en lugares de conflicto, nacional o internacional, aludiendo a un montón de situaciones para decir que no son aptas. Dudan de nuestras capacidades y fortalezas.

América Latina es uno de los continentes más peligrosos para ejercer nuestra profesión, eso se pudo percibir en el Encuentro de Mujeres Periodistas que nos reunimos en Puno en el mes de marzo y contamos con compañeras de Ecuador, Bolivia y Argentina. En Argentina, están denunciando amenazas a través de las redes sociales, pues el acoso cibernético se ha transformado en un nuevo punto de inseguridad y hostigamiento hacia las mujeres periodistas.

En la formalidad hemos ido avanzando, pero culturalmente todavía nos queda mucho. Está muy enraizado el machismo, la desvalorización de las mujeres, el tenerlas como actoras de segundo plano. En no creer en sus capacidades y no ofrecerles condiciones igualitarias para poder desarrollarse.

Hay que trabajar por la asociatividad, y, a veces, lo que más nos falta es el vínculo y la comunicación.

Este congreso es abierto a todas las periodistas profesionales. Todas pueden ser parte de este encuentro, todas van a ser importantes, aunque no pertenezcan a la asociación.